Ayer en el estado de Jalisco se desataron hechos de violencia masiva tras un operativo de fuerzas federales que terminó con la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, identificado como líder del Cártel Jalisco Nueva Generación en el municipio de Tapalpa.
La operación fue ejecutada por fuerzas combinadas del Ejército Mexicano, la Guardia Nacional y la Secretaría de la Defensa Nacional, con apoyo táctico y de inteligencia, lo que derivó en enfrentamientos intensos en la zona serrana.
Tras los hechos, grupos vinculados al crimen organizado respondieron con bloqueos de carreteras, quema de vehículos y disturbios en diversas zonas del estado, incluyendo puntos de la zona metropolitana de Guadalajara.
Durante varias horas se reportaron múltiples bloqueos vehiculares activos, aunque gradualmente fueron desactivados por autoridades estatales y federales.
La jornada violenta dejó también diversas detenciones de personas presuntamente relacionadas con actos de saqueo, vandalismo y daños a infraestructura pública.
Debido a la situación, las autoridades activaron Código Rojo, una alerta máxima que moviliza recursos de seguridad y recomienda a la población permanecer en sus hogares y evitar traslados innecesarios.
El gobernador del estado calificó los hechos como “horas críticas” y aseguró que se mantiene coordinación permanente entre los distintos órdenes de gobierno para restablecer el orden.
Las clases presenciales fueron suspendidas temporalmente en varios municipios y se cancelaron eventos masivos programados para el fin de semana.
Algunos servicios públicos, incluyendo transporte y actividades administrativas, operaron de forma limitada mientras se normalizaba la situación.
La reacción violenta tras el operativo convirtió la jornada en uno de los episodios de seguridad más relevantes del año en la entidad, generando repercusiones políticas y sociales a nivel nacional.