La columna
POR CARLOS JARAMILLO VELA
· “Que Siga la Democracia”…. ¿artificio para que siga Morena?.
El abatimiento del narcotraficante Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), ocurrido el domingo 22 de febrero, por parte del ejército y otras fuerzas armadas del Estado mexicano, deja conjeturas. Es indiscutible que la figura del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, está presente en los razonamientos que se desprenden de esta trascendente acción, que tuvo resonancia mundial en virtud de la peligrosidad de dicho personaje y por el nivel que alcanzó en el ámbito de la delincuencia internacional. Desde el comienzo de su segundo periodo de gobierno, el actual mandatario estadounidense ha ejercido una fuerte y constante presión contra el gobierno de México, encabezado por su homóloga, la presidenta Claudia Sheinbaum, para que realice acciones contundentes y eficaces en el combate al crimen organizado.
La respuesta mexicana no se ha hecho esperar, pues durante el sexenio de Sheinbaum se han registrado numerosas detenciones y deportaciones de líderes criminales, así como el desmantelamiento de narcolaboratorios y bases de operación de los grupos delincuenciales. Este entorno de actuación y rendimiento de resultados por parte de la administración de Sheinbaum, bajo permanente fiscalización de la Casa Blanca, se da después de la pasiva actitud que durante su ejercicio presidencial mostró Andrés Manuel López Obrador, al aplicar a los delincuentes una política que el mismo mandatario mexicano llamó “De abrazos y no balazos”, dando a entender a propios y extraños su tolerancia -¿y complicidad?- con las organizaciones delictivas que tanto daño han causado a México y a Estados Unidos.
Es evidente que el operativo contra Nemesio Oseguera fue precedido por importantes factores que detonaron su realización. Para el despliegue de tal acción militar fueron determinantes las constantes exigencias de Trump, y su Secretario de Estado, Marco Rubio, envueltas en un entorno de crecientes sospechas respecto a la existencia de vínculos entre importantes actores políticos mexicanos y la delincuencia organizada. Otra consideración que tampoco pasó desapercibida para la Casa Blanca y el Palacio Nacional, antes de abrir fuego contra el jefe del CJNG, es la proximidad del comienzo del Campeonato Mundial de Futbol, del cual México será país sede, junto con EE.UU. y Canadá.
El operativo ejecutado contra Nemesio Oseguera generó reconocimiento y aceptación generalizada a nivel nacional e internacional, sin embargo, la muerte del líder criminal, deja sin respuesta muchas preguntas. El gobierno de la presidenta Sheinbaum explicó que el capo murió a causa de las graves heridas sufridas en el combate. Debido a esto al gobierno del presidente Trump no le será posible reclamar la extradición para juzgar al delincuente Oseguera, porque éste ha muerto,
y, por la misma razón, tampoco podra interrogarlo para conocer los nombres de los altos personajes políticos mexicanos que durante los recientes años lo protegieron y colaboraron con él, beneficiándose de la realización de sus actividades delictivas. Sin duda, la muerte de Oseguera ha dado tranquilidad a la élite política morenista.
Se dice que un partido satélite de Morena está en proceso de creación. Se trata de “Que Siga la Democracia” institución a la que supuestamente pretende dar vida la diputada morenista Gabriela Jiménez, quién lo niega, aunque ha trascendido que lo está haciendo a través de un cercano colaborador suyo, de nombre Edgar Garza, quien aspiraría a presidir tal institución política en caso de concretarse su constitución. Al parecer, Morena empieza a ver complicaciones electorales ante el desgaste que le ha provocado el creciente malestar de millones de mexicanos debido a la destrucción del marco jurídico-político (eliminación de la independencia del poder judicial), inseguridad, desatinos financieros y demás corruptelas heredadas por el desgobierno que causó la mala actuación del presidente Andrés Manuel López Obrador. Bajo este escenario, resulta factible que Morena comience a tratar de dividir para vencer, creando organizaciones rémoras que le sirvan para atomizar el voto de la oposición. ¿“Que Siga la Democracia” o que siga Morena?
carloshjaramillovela@yahoo.com
Miembro de la Asociación de Editorialistas de Chihuahua, A.C.