La fábula de “La Ranita y el Tren” terminaron con la vida de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, ni por equivocación se dio cuenta que murió como Rosita Alvirez.
Así como Rosita Alvirez le dijo que no con valentía a su asesino que quería bailar con ella, Nemesio debió decir no a su amada y quizá, sólo quizá, la hubiera librado, pero no.
Mañana a quién le importa su vida, su muerte, el gran capital, el poder globalizado que ejerció durante unos quinquenio se fue a la tumba, se convirtió en cenizas, en un recuerdo.
¿Se llevó al sepulcro la nómina, sus relaciones públicas y privadas? Quizá nunca sabremos de quién recibía ordenes, si de la CIA, del FBI o de los poderes fácticos universales.
La rueda de la historia nos recuerda episodios salvajes dependiendo quien cuente la historia, desde ópticas del uso del carbono 14 o del fascismo convenenciero.
El ADN, adicto a la mota, es el ácido más nocivo
Cuenta la leyenda que desde hace más de dos mil 500 años la humanidad consume la yerba maldita como Wifi para comunicarse con los espíritus de los muertos y con la naturaleza.
En el lapso de 2006-2016, investigadores chinos y alemanes dieron a conocer que hallaron rastros de cannabis en un cuenco de madera de esa data milenaria.
La cita histórica la reveló Meilan Solly en un artículo publicado el 13 de julio de 2019, en Smithsonian Magazine.
El hallazgo se registró cerca de un cementerio en la zona de las montañas al oste de China con trazas de tetrahidrocannabinol (THC), compuesto que genera efectos psicoactivos.
El consumo recreativo, espiritual y medicinal del cannabis surge durante el auge de la Antigüedad Clásica cuando curiosamente se desarrollaron instituciones democráticas.
Baste recordar las aportaciones culturales de los griegos al mundo occidental como el concepto de República, gobierno, el arte, la filosofía, las olimpiadas y el uso de la mota.
De referencia obligada en este contexto está la expulsión de reyes etruscos para dar paso al establecimiento de la República Romana y ratificar que los reyes eternamente son un estorbo social.
“Dioscórides fue un botánico, médico y escritor griego que sirvió en el ejército romano” dejó un recuerdo del uso medicinal de la mariguana”.
Describió el uso de semillas de cannabis “para reducir el deseo sexual, y en la preparación de un curioso brebaje para tratar los gusanos del oído”.
Por su parte, Galeno facilitó el uso de las flores de cáñamo que se compartían en encuentros sociales para fomentar el disfrute y las risas.
Luke Sholl, periodista e investigador sobre el cannabis, publicó estos episodios de la historia romana en un artículo publicado en agosto de hace seis años en “Cannaconnection”.
En su texto relata que el poeta Ovidio, en uno de sus poemas cuenta la historia de Glaucus, un hombre que comía yerbas con hojas en forma de palma que le producían alegría y ataques de hambre.
Por el regocijo, euforia y diversos apetitos que generaban esos herbajes Luke dedujo la posibilidad que se tratara de la marihuana. ¡Josú, claro que era mota!
Otra curiosidad histórica es el despunte de la filosofía y la religión como control social, hasta llegar a la época actual de pensadores a nivel mundial donde Buda y Confucio se posicionan.
En el inicio del pensamiento racional allá por los siglos VI y V a.C. se dieron a la búsqueda del origen del principio del universo con base en la cosmogonía y la propia naturaleza.
En tanto, en Mesoamérica, en México, los zapotecas al fundar Monte Albán desarrollaron las primeras escrituras y construcción de pirámides asimétricas, y compartieron su afecto a la mota con fines rituales.
Los chinos, introductores del opio a México, se emplearon en las guerras por la supremacía de los reinos, de las dinastías, culminando con los pleitos entre los “Siete Reinos Combatientes”.
Para entender el mundo del cannabis es importante echar un vistazo a India. El uso de la yerba con enfoque ritualista y medicinales, tan sagrada en su relación con Shiva, la deidad protectora.
En esta línea de tiempo el uso de la mariguana mundial es pertinente mencionar a los británicos quienes la usaron para extraer el cáñamo y darle un uso médico anestésico.
En el caso de Estados Unidos, en aquellos tiempos legendarios no existían como gringos, los que finalmente le dieron el uso mundano, de control y comercio a gran escala en el planeta.
Sin embargo, los nativos americanos, usaron el cannabis para textiles y medicina, que es la data más cercana a la colonización.
Al paso de los años, ciudadanos de estos países forman parte de los productores, distribuidores, consumidores, convertidos en narcoterroristas que “tiznan” las calles gringas.
La cabeza de Nemesio Oseguera Cervantes, gloria de un día
Ahora que la “muerte” de El Mencho se posicionó como trofeo de un día y los estertores de su recuerdo abren muchas posibilidades para la especulación y del análisis concienzudo.
Habría que echar un vistazo como es que los carteles se gestan en nuestro país y quienes son sus principales impulsores, socios y parte del sistema económico.
Habría que mirar como la globalización del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), que se expandió al menos en 60 países con el patrocinio de la industria de la guerra gringa.
Desde el armamentismo al extractivismo de recursos naturales de países sometidos por el tráfico, trasiego de drogas de todo tipo hasta el lavado de dólares, el cannabis es una industria lucrativa.
Los chinos introdujeron el opio a México por el puerto de Mazatlán y dadas las condiciones climáticas fue un fuerte incentivo para su cultivo al mayoreo y dónde se trazaron rutas hacia EUA.
En “Relatos e Historias de México” circuló que entre 1818 y 1850 desde China se enviaron a Bombay más de 50 millones de pesos a cambio de opio que representó, en 1822, el 11 por ciento de los ingresos del imperio indio.
Resulta que los chinos ante la escasez de plata y ante el aumento de la demanda de mercancías como el té, los comerciantes ingleses introdujeron opio cultivado en la India para equilibrar la balanza de pagos.
La Reina Victoria pacheca y traficante de cannabis
En 1782, cuando los ingleses “se apropiaron de la India y dominaron los mercados de la droga, del algodón y del té, acciones que convirtieron al reinado en el mayor traficante de todos los tiempos.
La periodista Raquel Peláez publicó en agosto del año pasado información donde relata cómo “la reina Victoria se convirtió en la mayor traficante de drogas de todos los tiempos”.
Peláez relató que “entre las preferencias de la reina Victoria estaban el chicle de cocaína para darle chispa al día y una forma líquida de cannabis para aliviar los dolores por la noche”.
Refirió que “no solo ella consumió drogas. Un historiador revela cómo la monarca logró que los beneficios de las ventas del opio británico enriquecieran a su país y hundieran al imperio chino”.
En ese tiempo, la droga se convirtió “en una herramienta imprescindible de un sistema de intercambio global que financiaba la deuda pública de la India Británica”.
Así que entre comerciantes chinos, hindúes y británicos se expandió el trasiego de 15 a 75 toneladas métricas entre 1770 y 1773; de mil 800 llegó a 250 mil toneladas y hacia 1840, la cifra aumentó a dos mil 555 de estas unidades.
Desde entonces el cannabis se convirtió en una mercancía lucrativa para los británicos y para los algodoneros gringos que lograron el control sobre los puertos mexicanos de California, San Francisco y Monterey, en donde los anglos, además, traficaban con magnos importes de plata.
Entre 1839-1842 y 1856-1860 “el control del comercio del opio provocó las Guerras del Opio, que forzaron a China a firmar sendos tratados que incluían la sesión del puerto de Hong Kong a los ingleses y a abrir cinco puertos adicionales para el comercio internacional”.
La cucaracha ya no puede caminar porque no tiene mariguana que fumar
La historia moderna del narcotráfico en México se remonta a inicios del siglo XX, cuando la producción tradicional de marihuana comenzó a alimentar un creciente mercado de consumo entre soldados y campesinos que pelearon durante la Revolución de 1910.
El tráfico de drogas en México se dice que inició en el periodo de 1914, año en que se regulan las drogas en Estados Unidos, y 1926, año en que México prohíbe el cultivo y comercio de los opiáceos.
En algunas líneas históricas se relata la vida de Graciela Olmos, quien formó parte de la División del Norte, como soldadera, amante de un revolucionario y una de las primeras traficantes de México.
Este pintoresco personaje de “la Bandida” merece un espacio aparte. Resulta que María Acevedo o Graciela Olmos, fue socia de Al Capone y del General Rodrigo M. Quevedo.
La revolucionaria villista incursionó en el contrabando de licor en los años 1920s y fue administradora del cabaret y prostíbulo más famoso de la ciudad de México.
Burdel que frecuentaron políticos y presidentes de la República. De La Bandida, se conocen más sus corridos y boleros románticos como el Siete Leguas, la Enramada, y el corrido de Durango.
“El León de la Sierra” primer narco mexicano y la CIA
La ley de la oferta y la demanda ante la prohibición de su uso y comercio en Estados Unidos facilitó al crimen organizado el contrabando de la mariguana como un negocio muy rentable.
En la década de 1960, mexicanos comenzaron a contrabandear drogas a gran escala con Pedro Avilés, alias “El León de la Sierra”, el primer narcotraficante mexicano que globalizó el comercio de estupefacientes.
Avilés, que nació en 1938, en la Sierra de Durango, fomentó el trasiego de goma de opio a los Estados Unidos, además de crear conexiones con las mafias de ese país e Italia.
“Avilés organizó a los campesinos para el cultivo de amapola y extracción de la goma de opio, transportada a través del corredor Culiacán-Mexicali”, narró Guillermo Vásquez Calderón, en su libro “Historia del Narcotráfico en México”.
“Para escalar a nivel internacional y distribuir el opio más allá de la frontera de México, El León de la Sierra contó con apoyo de Benjamín Siegel, alias “Bugsy”, un traficante estadounidense que inició su carrera criminal como contrabandista de alcohol durante la Ley Seca, con Charles Lucky Luciano, integrante de la familia Genovese”.
Destaca que en ese entonces, Siegel propuso a Max Cossman, traficante conocido como el Rey del Opio, que trasladaran la mercancía desde México.
Vásquez Calderón destacó que Pedro contactó con capos que le ayudarían a comenzar su imperio en el narcotráfico, siendo mentor de otros líderes criminales como Miguel Ángel Félix Gallardo, Ernesto Fonseca, “don Neto” y Rafael Caro Quintero.
Peter Dale Scott y Jonathan Marshall, en su libro Cocaine Politics: Drugs, Armies, and the CIA in Central America, sustentaron, en 1970 y de la DFS desde 1972, que el narcotráfico es protegido por la CIA.
En el periodo de Luis Echeverría Álvarez, la Dirección Federal de Seguridad (DFS), sus directivos Miguel Nazar Haro, Luis de la Barreda, Fernando Gutiérrez Barrios, Javier García Paniagua y José Antonio Zorrilla, patrocinaron el auge del Cártel de Guadalajara en México.
La DFS que se fundó desde 1947 por el presidente Miguel Alemán Valdés se transformó en el organismo de policía política dependiente de la Secretaría de Gobernación, antecedente del CISEN.
Un recuento de los carteles creados durante gobiernos priistas son los casos del de Sinaloa en 1960; el de Juárez, en 1970; la Familia Michoacana y el de Tijuana, en 1980; el del Golfo, en 1984.
En el 2000, con Vicente Fox, se creó el cartel de Los Zetas y en el caso de Felipe de Jesús Calderón Hinojosa, el cartel JNG, en 2007 y el de Santa Rosa de Lima, con Peña Nieto, en 2014.
De 1958 a 1964, gobernó Adolfo López Mateos; de 1964 a 1970, Gustavo Díaz Ordaz; de 1970 a 1976, Luis Echeverría Álvarez; de 1976 a 1982, José López Portillo y Rojas.
Miguel de la Madrid Hurtado, de 1982 a 1988; Carlos Salinas de Gortari, de 1988 a 1994; Ernesto Zedillo Ponce de León, de 1994 al 2000; Vicente Fox Quesada, del 2000, al 2006.
De 2006 a 2012, Felipe de Jesús Calderón Hinojosa y del 2012 al 2018, Enrique Peña Nieto y del 2018 al 2024, Andrés Manuel López Obrador, quien no declaró la guerra en contra del narco.
La muerte del Mencho adquiere otra dimensión
El estatus que guarda hoy el negocio del miedo, del armamentismo, del exterminio, del extractivismo, de la invasión con la nueva denominación de narcoterroristas en el marco de la geopolítica, la muerte del Mencho adquiere otra dimensión.
Sobre todo el enojo de Donald Trump y de Elon Musk, que no les dio tiempo de intervenir directamente para tener en sus manos el control de los daños a sus interesse expansionistas.
Algo tendrán que decir de su relación de trasiego con Canadá, México, Sudáfrica, Uruguay, Georgia o Malta, este par de criminales fascistas, responsables de millones de muertes.
En Estonia, Portugal, Israel y Tailandia el consumo no es legal, pero está despenalizado, mientras que en Estados Unidos depende de la legislación de cada territorio.
Mucho tendrán que decir de su aliado más obsesivo en el control mundial. Resulta que Israel, es el primer país en número de consumidores, cercano a un 27 por ciento de su población adulta.
Estados Unidos administra los insumos del 23 porciento de adictos, Canadá el 21 por ciento; Uruguay y Chile ostentan las mayores tasas de consumo en América Latina.
Persecución de narcoterroristas tiene rostro de medio billón de dólares
Estimaciones conservadoras revelan que el tráfico mundial de drogas ilícitas alcanza un valor de al menos medio billón de dólares estadounidenses cada año.
“Los cuerpos de seguridad y los expertos en drogas estadounidenses calculan que los ingresos anuales procedentes del tráfico de cocaína son de 29 mil millones de dólares al año solamente en Estados Unidos”.
Con base en datos de la Administración de Control de Drogas estadounidense (DEA) se estima que el patrimonio personal del Mencho podría haber alcanzado al menos 500 millones de dólares en ganancias acumuladas por actividades ilícitas.
Otras estimaciones presumen que las operaciones del CJNG y su crecimiento de 2016 a la fecha, pudo haber superado los mil millones de dólares.
Usualmente estas fortunas nunca se sabe en manos de quienes quedan y si son reales de igual manera los rostros de los verdaderos jefes de las mafias en el mundo nunca trascienden.
Mientras Trump, con la pantalla de erradicar a narcoterroristas del globo terráqueo, a la fecha no se conoce a ninguno de sus narcos gringos, ni la logística del trasiego.
Sin embargo, el periodista Nelson Ricardo Matta Colorado destacó un listado entre los que destacó a Ismael Zambada García, “Mayo Zambada”
En su reportaje “Los cerebros que dominan el negocio global del narcotráfico”, se destaca en la lista de Europol Joseph Johannes Leijdekkers, “el Gordo Jos”, un neerlandés de 32 años que, según esa agencia, “es un jugador clave en el tráfico internacional de cocaína”.
Aparece el búlgaro Nikolay Shterev Kurkuchev, veterano traficante y uno de los más buscados por la Policía de España, país en el que administra una célula criminal.
En tanto, la DEA persigue al chino Chuen Yip, “Gordon Yin”, señalado de ser uno de los más prolíficos proveedores de drogas sintéticas, esteroides anabólicos y precursores químicos en el mundo.
Wei Hsueh-Kang, es otro asiático considerado el más grande traficante de heroína y opio del Triángulo Dorado de Asia; Tailandia, Laos y Myanmar.
No podían faltar los colombianos que representan a los máximos proveedores de cocaína para el mercado transnacional, como Jobanis Ávila Villadiego, el “Chiquito Malo”, líder del Clan del Golfo.
Otro es “Wilber Villegas Palomino, alías el “Carlos el Puerco”, narcotraficante al servicio del ELN en la región del Catatumbo, Colombia y en Venezuela, que el pasado abril entró a la lista de los 10 fugitivos más buscados del FBI”.
Sin embargo, en las listas de los más buscados no aparece ningún capo de las drogas de origen estadounidense.
De acuerdo al periodistas Pedro Mellado, “las drogas se purifican y son distribuidas por organizaciones etéreas que no han sido tocadas por la maldad, la violencia y la corrupción de los perversos cárteles latinoamericanos y orientales”.
Mellado aseguró que “también son etéreas e intocables las redes de traficantes de armas que lubrican el baño de sangre en nuestro país”, sin embargo hay cifras de estas operaciones.
De 2006 y 2018, los carteles mexicanos compraron más de 214 mil armas a países europeos.
De acuerdo con una investigación del diario israelí Haaretz, el armamento provino principalmente de empresas de Alemania, Austria, Bélgica, Italia y República Checa.
Un informe de la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos documentó que “armas fabricadas por la empresa belga FN Herstal se desviaron ilícitamente de corporaciones mexicanas y terminaron en manos del Cártel del Golfo, Los Zetas y el CJNG, en 2011.
Estados Unidos, principal fuente de abastecimiento
Según la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), el mayor volumen de armas que llega a México proviene de Estados Unidos.
En 2024, los cárteles adquirieron alrededor de 135 mil armas en armerías de ese país, principalmente en estados fronterizos,
Ese mismo año, la Bureau of Alcohol, Tobacco, Firearms and Explosives (ATF) documentó que 62 por ciento de las armas traficadas hacia México tuvo origen en Arizona.
Los Británicos y el circulo vicioso del narco
Es conocido que el banco HSBC es una organización multinacional británica de servicios bancarios y financieros con sede en Birmingham, Inglaterra.
La institución, una filial propiedad al cien por ciento del grupo bancario y financiero global HSBC, cuya sede se encuentra en Londres desde 1993, es un lavadero de dinero.
“En 2012, el gigante bancario global HSBC admitió haber permitido que cárteles de la droga mexicanos y entidades sancionadas blanquearan casi 881 millones de dólares a través de su filial estadounidense”.
El caso se convirtió en uno de los ejemplos más notorios de incumplimiento normativo en la banca moderna. Pero, hay mil y una forma de blanquear recursos en complicidad con gobiernos globalizados y poderes fácticos.
El CJNG tuvo la habilidad de crear empresas fachada, invertir en industrias, incluyendo la construcción, comercio de productos orgánicos, bebidas alcohólicas y bienes raíces de alta gama, convirtiendo en una verdadera industria del crimen organizado.
Al final, los únicos que inflan las estadísticas son los muertos y los daños colaterales, en tanto en México sólo se habla de Genaro García Luna como la victima de la transparencia y no como el gatillero de un estado fallido encabezado por el prianismo.
Donald Trump. ¿Y, el dueño de la industria del crimen es un fantasma…?
La entrada Del cannabis espiritual al narcoterrorismo candoroso del Mencho se publicó primero en La Chispa.