El escuadrón canino de apoyo emocional del AIFA
El martes pasado fue el 4º Informe de Labores del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), y hay varias cosas que quiero resaltar. En este espacio hemos hablado varias veces de cuál es la función del AIFA, porque parece que convenientemente a muchos se les olvida, y luego salen con su narrativa cansina y falaz: “el AIFA no ha podido sustituir al NAIM”.
No sé quién les mintió tan feo, pero se aferran a esa creencia que no tiene pies ni cabeza; no terminan de entender que jamás se pensó que el AIFA sustituyera a otro aeropuerto, sino que desde su origen se construyó como complemento del actual Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) y sus terminales 1 y 2, coadyuvando a la desaturación de las operaciones aéreas.
No debemos de olvidar que desde el gobierno de Ernesto Zedillo (1994-2000), el AICM ya estaba saturado; en ese momento la solución que se encontró fue a corto plazo, y consistió en mudar las operaciones aéreas privadas al Aeropuerto Internacional de Toluca (AIT), medida que le dio un breve respiro a la terminal aérea capitalina, pero que no fue la solución definitiva.
Por eso el siguiente presidente, Vicente Fox (2000-2006), buscó contar con una nueva terminal para la Ciudad de México. Pasaron 20 años y nos consta que los panistas se llevan más que bien con la mafia del Cártel Inmobiliario; hace dos décadas ya se estaban repartiendo a gusto los terrenos del actual AICM. Para la construcción del NAIM se pusieron dos propuestas en la mesa: Texcoco y Tizayuca; descartaron a la segunda, dijeron, por “la lejanía y falta de conectividad”, como si fuera imposible crear infraestructura para solucionar ese punto.
Seamos francos, bajo el esquema panista se buscaba construir obra pública, pero con la menor inversión posible, y un retorno de ganancia maximizado, al privatizar todo. Felipe Calderón (2006-2012), dejó el tema por la paz durante su sexenio. Pero le sucedió en la silla del águila quien fuera el gobernador del Estado de México en tiempos foxistas, Enrique Peña Nieto (2012-2018), quien ya como presidente retomó la idea de poner un aeropuerto en tierras que ya había gobernado durante seis años: Texcoco.
En ese grandioso proyecto, fastuoso y de dimensiones desmedidas, el AICM desaparecería totalmente. En esa idea sí estaba contemplada su sustitución y pasar todo (absolutamente todo) al NAIM texcocano.
Pero como se canceló, se impulsó la idea de que el AIFA fuera complementario del AICM, lo que permite que el aeropuerto capitalino siga funcionando. Sé que la explicación es larga, pero parece que algunos no lo terminan de entender.
Una vez aclarado el punto, entremos de lleno a la materia sobre el informe del cuarto aniversario del AIFA, terminal aérea que desde el 2024 alcanzó la rentabilidad financiera, esto es, que a solo dos años de iniciar operaciones, empezó a registrar ganancias, cuando se preveía que fuera hasta después de 5 años, que es el plazo en el que, de manera general, los aeropuertos alcanzan el famoso “punto de equilibrio”.

Desde 2024, el AIFA ya registró ganancias de 447 millones de pesos, y en 2025 repitieron la hazaña, y la aumentaron a 762 millones de pesos. Dejando claro que es un aeropuerto que sabe gestionar sus recursos económicos de forma más que eficiente.
Durante estos cuatro años de vida, el AIFA ha transportado a 18.4 millones de pasajeros, ocupando actualmente el séptimo lugar en transporte de pasajeros; esto es, el AIFA se encuentra en el Top 10 de terminales aéreas que más pasajeros utilizan dentro del país, sin olvidar que contamos con 79 aeropuertos en todo el territorio nacional.
Actualmente es el aeropuerto de carga número uno del país, y si se van a quejar de que fue por “decreto”, vayan y pregunten a las empresas de carga si les interesa regresar al AICM, y los van a mandar a Chihuahua a un baile, porque la realidad es que están muy contentas, y no los culpo, son 28 rutas conectando con Estados Unidos, Canadá, Centro y Sudamérica, así como Europa, Medio Oriente, Asia y África, gracias a 55 líneas aéreas de carga.
Desde el 2024 el AIFA forma parte del Consejo Internacional de Aeropuertos para América Latina y el Caribe (ACI-LAC), quien es “la voz oficial de la industria aeroportuaria ante la Organización Internacional de Aviación Civil (OACI)”, según podemos leer en la descripción de su página web. De hecho el pasado mes de diciembre el AIFA fue sede del ACI Airport Day para el abordar temas sobre los sistemas tecnológicos en los aeropuertos, entre muchos otros igual de importantes.
Y en 2025 el AIFA consiguió la certificación de “Sistema de Gestión de Seguridad Operacional”, que otorga la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC). Sin embargo, lo más importante es la satisfacción del usuario, en donde se han conseguido cifras muy relevantes: entre el 93% y 95%.
Uno de los puntos que poco se toma en cuenta es lo sostenible y amigable que es el AIFA con el medio ambiente; de verdad, es un gran ejemplo a seguir y es que cuenta con una planta de cogeneración de energía eléctrica, mediante la utilización de gas natural, además de tres granjas fotovoltaicas para la generación de energía eléctrica limpia. Esto permite la reducción de un 46% de Gases de Efecto Invernadero (GEI) a la atmósfera, mitigando con ello la contaminación.
Hablemos del manejo del agua, un bien no renovable y que debemos de cuidar; el AIFA cuenta con tratamiento para aguas negras, mismas que son usadas para el riego de sus áreas verdes; especial mención merece su manejo de aguas grises (aguas residuales domésticas generadas en duchas, lavabos, lavadoras y fregaderos), dejando claro que tienen una magnífica gestión del recurso hídrico. Además, cuentan con pozos de agua que hacen al AIFA autosostenible, e incluso apoyan a diversos municipios y alcaldías de la Ciudad de México para abastecimiento de agua.
Entre lo más nuevo, está el Escuadrón Canino para el apoyo emocional, integrado por cinco cachorros. Los pude ver y tocar, y les aseguro que te los quieres comer a besos de lo lindos que están. Se llaman Tacho y Goliat, ambos Labrador Retriever; Mamut, un Bulldog Francés; Delta, un perro Salchicha; y Marshall, mi favorito porque en mi infancia tuve un perro igualito, un Samoyedo precioso y muy cariñoso.
Ustedes no tienen una idea de lo positivo que es una propuesta de este calado, generalmente la gente se estresa mucho cuando viaja, y desafortunadamente muchas veces la acumulación de dicho estrés estalla, y los convierte en pasajeros disruptivos, (así catalogados por las leyes y reglamentos internacionales), lo que vulnera la seguridad aérea de un vuelo.
Ahora, la “misión” de este escuadrón es dejarse acariciar. Está científicamente comprobado que esto puede bajar los niveles de estrés, y así los pasajeros suben mucho más tranquilos a sus vuelos.
Me parece una iniciativa preciosa, pues se busca que el pasajero se sienta a gusto cuando vaya a la terminal aérea, y que su paso por las distintas áreas sea de lo más agradable, o como se le suele llamar dentro de la industria: seamless (sin costuras). Definitivamente agregar un apoyo emocional a quien lo requiera, es ver al usuario de forma mucho más integral.
En la actualidad se requiere que hablemos más de la salud mental, que hay personas neurodivergentes que utilizan el transporte aéreo; me parece fabuloso que cuando llegan al AIFA puedan acceder no solo a viajar, sino a tener un momento de bienestar emocional y mental.
Son perros manejados por la Guardia Nacional y sus cuidadores son la mar de amables. Los perros te pueden hacer compañía tanto en la parte de los mostradores como en las salas de última espera, y de verdad que estar en contacto con ellos brinda unos valiosos momentos de calma.
Es una iniciativa que ya se aplica en otros aeropuertos del mundo (Estados Unidos, Canadá, India y Turquía), pero en México el AIFA es el primero en implementar un programa de estas características. Sería digno de copiar en el resto de terminales aéreas del país, a veces la adrenalina, estrés y ansiedad les juega muy chueco a los pasajeros a la hora de viajar, y este tipo de medidas aminora en forma exponencial el riesgo de tener pasajeros disruptivos.
Y sé perfectamente de lo que hablo, un pasajero disruptivo que no es detectado en tierra se puede convertir en un serio problema a bordo de una aeronave; por ese motivo aplaudo la innovación que hace el AIFA al incorporar a este hermoso escuadrón de perritos.
Por último, la fecha de estreno del Tren Suburbano Buenavista-AIFA se tiene prevista para el 6 de abril. Veremos si la vida nos da la salud necesaria para cubrir este evento que detonará exponencialmente al AIFA, porque hay muchas formas de llegar a este aeropuerto, con peaje, sin peaje, en autobús de la línea aérea (Viva), en camionetas que salen de puntos estratégicos de la Ciudad de México, y a eso le vamos a sumar ahora el Tren Suburbano.
Una vez más, ¡muchísimas felicidades al AIFA y a todos sus colaboradores!, por su cuarto aniversario, por el gran servicio que brindan a los pasajeros, por los altos estándares que cubren, por la transparencia de su información, por el éxito financiero, por hacernos sentir orgullosos, y porque estoy segura de que lo mejor está por venir.