El Senado de EEUU rechaza de nuevo bloquear los poderes de guerra de Trump en Irán por el cierre de filas republicano

El cuarto intento de limitar los poderes de guerra del presidente se produce en medio de un frágil alto el fuego que expira dentro de una semana
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El Senado no ha logrado, una vez más, bloquear los poderes de guerra del presidente Donald Trump sobre Irán. Los demócratas habían vuelto a forzar una nueva votación este miércoles para limitar la capacidad del magnate para seguir bombardeando el país persa, pero esta ha sido dinamitada por los republicanos con 52 votos en contra y 47 a favor. Pese al creciente malestar entre las bases MAGA por la guerra, el resultado de hoy es un recordatorio de que en el Congreso la disciplina de partido sigue intacta.
La votación también se produce en medio del frágil alto el fuego, que ha cumplido una semana y expira el próximo miércoles. Trump ha dicho que en los próximos días podría haber una segunda ronda de conversaciones con Irán, aunque las expectativas son magras. Irán ha advertido este miércoles de que, si EEUU continúa con el bloqueo naval en Ormuz, lo consideraría como una violación del acuerdo de alto el fuego y respondería deteniendo el comercio marítimo en toda la región.
El de este miércoles es el cuarto intento de los demócratas de limitar los poderes de guerra de Trump desde que, junto con Israel, bombardeó Irán el pasado 28 de febrero. Pero, en esta ocasión, el proceso parlamentario suponía un auténtico test de lealtad para los senadores republicanos después de que el presidente estadounidense amenazara con “destruir” la civilización persa. Esas palabras, proferidas horas antes de que el magnate aceptara un alto el fuego mediado por Pakistán, provocaron estupor tanto entre las filas demócratas como entre los seguidores del trumpismo.
Por primera vez, republicanos que no forman parte de la lista de los críticos habituales de Trump levantaron la voz contra el presidente. “Déjenme ser claro: no apoyo la destrucción de una ‘civilización entera’. Eso no es quiénes somos y no es coherente con los principios que durante mucho tiempo han guiado a Estados Unidos”, escribía el congresista tejano, Nathaniel Moran. Fuera del Capitolio, también se repitió el mismo esquema. Más allá de Tucker Carlson y Marjorie Taylor Greene —díscolos oficiales del trumpismo-, figuras menos críticas con el magnate mostraban su perplejidad. “Trump suena como un supervillano de Marvel. Esto no es lo que votamos”, escribía en X el podcaster y conspiracionista Alex Jones.
Dos meses, punto de inflexión
El conflicto se acerca a los dos meses, que se cumplirían el 28 de abril. Según la ley federal, el presidente necesita la autorización explícita del Congreso para continuar con las operaciones militares pasados los 60 días. Si después de ese período no ha recibido la aprobación parlamentaria, las fuerzas estadounidenses deben ser retiradas. Aunque la Casa Blanca aún podría invocar una prórroga de 30 días por razones de seguridad nacional.
Pero más allá de agotar el período legal, Trump también se está arriesgando a agotar la paciencia de algunos republicanos hasta ahora fieles. Varios congresistas han indicado que este plazo podría marcar un punto de inflexión para ellos, a pesar de haberse opuesto esta semana a la cuarta resolución de poderes de guerra. El senador de Utah John Curtis ha argumentado que el Congreso deberá aprobar la continuación de la campaña en Oriente Medio a los dos meses, mientras que el senador de Carolina del Norte Thom Tillis ha dicho que la Administración “tiene que empezar a responder preguntas”, a medida que se acerca ese momento. Incluso el líder de la mayoría republicana en el Senado, John Thune, advertía esta semana de que “la gente va a estar buscando señales de progreso”.