Por Erika Flores / @ReporteraErikaF
El juicio
El Juzgado 60 de lo Civil en CDMX dictó el 8 de diciembre de 2025 la sentencia 362. La jueza Ana Miriam Yepez Arreola ordenó al Refugio desocupar el terreno y entregarlo de manera inmediata a la FAH, de lo contrario, “se procederá a la ejecución forzosa autorizando el uso de la fuerza pública y rompimiento de cerraduras, habilitando días y horas inhábiles para la práctica de dicha diligencia”.
Aunque finalmente eso sucedió, la cronología legal de este conflicto es relevante por sus detalles de principio a fin. “La sentencia se dicta el 08, sale publicada el 09 y la ejecutan al día siguiente cuando todavía están corriendo los plazos para impugnarla. Es un madruguete asqueroso” calificó al abogado Pérez Correa.
Aunque el juicio civil inició en 2021, en noviembre de 2022 la FAH y el Refugio firmaron un convenio con la intención de terminar el litigio. La cláusula uno resume: el Refugio deja el terreno para irse a otro terreno donado en Texcoco; la FAH se compromete a construir allí el nuevo refugio, con sus propios recursos en un lapso de 12 meses; y tras entregarlo terminado, el Refugio tiene 60 días para irse y trasladar a los animales.
Si más de 800 perros/gatos que había en el Refugio fueron desalojados el 07 de enero, fue consecuencia de acusaciones mutuas de incumplimiento por las cláusulas 4 y 6.
La FAH acusó al Refugio de incumplir la cláusula 4 que estipuló que para realizar la construcción del nuevo albergue requería que el terreno fuera nivelado, desyerbado y con suelo compacto y firme. Si bien el convenio no precisa textualmente quién debía hacerlo, la FAH responsabilizó al Refugio de no hacerlo. Y el Refugio acusó a la FAH de no cumplir la cláusula 6 porque no presentó el Proyecto de Obra sino un Proyecto Ejecutivo de construcción, aunque el convenio no señala explícitamente que se debían presentar ambos proyectos.
La cláusula 13 advirtió: si la FAH no terminaba la construcción en 12 meses pagaría un millón de pesos al Refugio tras concluir la obra. Pero si el Refugio incumplía el convenio, estaría obligada a desocupar el inmueble con todo y animales y la Fundación quedaría liberada del compromiso de construcción. En los siguientes meses el juicio se enfocó en las acusaciones mutuas por incumplimiento y se ordenaron peritajes.
El 19 de agosto de 2024 el perito arquitecto Vicente Ochoa Landeros acudió al terreno en Texcoco y reportó que no había trabajos previos a la construcción como decía la cláusula 4; agregó que el Refugio no presentó las escrituras para acreditar la propiedad ni documentos de uso de suelo. Y aunque sí lo hizo en noviembre, dos meses después, esto no sumó a su favor.
Fue por razones económicas, resumió el abogado Pérez Correa. “Teníamos que juntar con nuestros donantes el dinero, son trámites caros: pagar los impuestos, los honorarios notariales, tuvimos que pagar el predio que no es una donación, fue una compra (150 mil pesos)”. Entonces, cuatro días antes del período vacacional decembrino, la jueza Yepez falló a favor de la Fundación Antonio Haghenbeck.

La batalla mediática
La FAH ingresó al Refugio Franciscano el 10 de diciembre cuando había poco más de mil perros y gatos, informó que quedaron bajo su resguardo y negó el acceso al personal del Refugio. El 12 de diciembre la activista Sofía Morín denunció al Refugio Franciscano ante la Fiscalía capitalina por maltrato animal y el tema escaló a un litigio penal.
Carmela Rivero, titular de la FAH, declaró el 16 de diciembre a la periodista Carmen Aristegui que el Refugio Franciscano es “un dintel preparado para la muerte… Ha logrado durante muchísimos años conseguir muchos donantes, y es una empresa recaudadora a base de tener rehenes a los animales en este inmundo infierno”. Pero, sobre la venta del terreno en 2020 respondió “no es del interés de nadie cuando la propiedad de alguien pertenece a esa persona, los propietarios pueden hacer lo que quieran con su propiedad”.
El 24 de diciembre el Juzgado Noveno de Distrito en materia civil otorgó al Refugio una suspensión definitiva para continuar en el predio de Cuajimalpa hasta revisar la validez del convenio del litigio civil. No obstante, el desalojo masivo de animales comenzó el 07 de enero y la historia escaló de noticia local a nacional.
Las imágenes difundidas en redes sociales y medios de comunicación mostraron perros amontonados en jaulas transportadoras que fueron apiladas, todos trasladados en camiones de basura y materialistas, camionetas de centros antirrábicos y otros vehículos. Las declaraciones oficiales se centraron en que los animales fueron rescatados.
En términos mediáticos el caso se convirtió en una disputa entre el Refugio y el gobierno capitalino pues la FAH mantuvo un bajo perfil en sus redes sociales. La jefa de Gobierno Clara Brugada y la Fiscal Bertha Alcalde afirmaron “mantenerse al margen de una disputa entre particulares” y aseguraron que se trató del rescate de 750 animales más grande en la historia de la capital. Los números no coincidían.
La Fiscalía capitalina enlistó “maltrato y crueldad animal principalmente bajo modalidades de omisión y negligencia”, además de hacinamiento severo, espacio insuficiente, alojamiento deficiente, acumulación constante de heces y orina, plaga de ratas, jaulas sin dimensiones necesarias y falta de atención veterinaria. Enumeró animales con “dermatitis, problemas ortopédicos evidentes, lesiones avanzadas, dolor no tratado, tumores, secuelas neurológicas y uso de medicamentos caducados” además de desnutrición, obesidad, infecciones y alimentación inadecuada. Entonces, ordenó el resguardo de los animales en dos refugios y un deportivo.

Buscando el refugio perfecto
Desde enero el Refugio Franciscano y defensores de animales aliados exigen al gobierno capitalino el regreso de los perros y gatos desalojados. Antes de la sentencia del 10 de diciembre, afirmó tener más de mil; pero tras el operativo de desalojo la Fiscalía señaló que eran un promedio de 750.
Bajo presión mediática sobre las autoridades capitalinas, más en redes sociales que en medios de comunicación, el 09 de enero la Fiscal Alcalde reportó los datos del censo realizado: 936 animales de los cuales 304 fueron a un albergue del Ajusco, 371 a la Brigada Animal Xochimilco y 183 a un deportivo; 57 hospitalizados más 21 que, dijo, murieron fuera del Refugio y no durante el operativo de rescate. De los otros cien animales no se informó.
El 12 de enero, un día después de la primera marcha convocada en defensa del Refugio Franciscano, el gobierno capitalino declaró que “no otorgará ninguna autorización para que este predio se destine a un desarrollo inmobiliario”.
Para el Refugio Franciscano todo esto se trató de un montaje con un solo objetivo: recuperar un predio que ya se vendió, a pesar de que en su testamento el propietario original dispuso no hacerlo.
El 30 de enero el Refugio Franciscano obtuvo legalmente la devolución del predio y durante febrero realizó una convocatoria pública de donaciones en dinero, especie y mano de obra para rehabilitar el predio; logró hacerlo en la mitad del lugar y de nuevo pidieron a la autoridad capitalina, sin éxito, la devolución de los animales.
El 26 de marzo la Secretaría de Salud capitalina retomó el tema y actualizó cifras. Señaló que 34 animales más murieron en los albergues por problemas de salud; y no descartó la posibilidad de dar en adopción a los 824 perros/gatos restantes.
¿Existe el refugio perfecto? León Téllez reflexiona y responde “no, en este país no lo conozco. Tendría que tener un recurso disponible, impresionante para poder estar como los que hemos visto en los medios, por ejemplo, en el Reino Unido, en Estados Unidos quizás, lugares muy bien acondicionados con todas las características ideales. Aquí no existe ¿Cómo hacerlo si no tienes los suficientes recursos? Yo creo que todo este montaje que se presentó trató de evidenciar las carencias de nuestro refugio, pero se extralimitaron”.
En cuanto a lo legal el abogado Pérez Correa se refiere a la FAH y remata “no les van a dar los permisos para iniciar la construcción y se van a tardar cuando menos este sexenio, atorados ahí, por su trampa, por su mentira, por haber dañado a los animales ¡Pobre don Antonio Haghenbeck! Ha de estarse revolcando en su tumba”.
El cargo #Reportajes | Perros y gatos no piden ser abandonados, pero lo son (Segunda Parte) apareció primero en NÓMADAS.