Victoria viral: Irán está ganando la guerra al país de los magnates tecnológicos en las redes sociales

Los creadores iraníes de contenido se sirven del humor para librar la batalla propagandística contra EEUU con vídeos generados por inteligencia artificial y animaciones con muñecos de Lego
EEUU pone el foco en Líbano mientras Pakistán busca una segunda ronda de negociaciones con Irán
Si Irán fabricara misiles a la misma velocidad a la que produce memes incisivos, el Mando Central de EEUU ya se habría rendido. La preponderancia de Irán en la guerra de las redes sociales es uno de los efectos más inesperados y extraños de la guerra con EEUU. Dominado por clérigos conservadores y supuestamente muy preocupados por la cultura y los medios occidentales, Irán ha desatado a sus guerreros tecnológicos de la Generación Z para atraer la atención del público occidental y burlarse de la Administración Trump.
Donald Trump, por el contrario, no deja de cometer errores. Con una popularidad que ya ha caído a los niveles de Richard Nixon ante su impeachment, el presidente de EEUU tuvo que borrar una publicación desastrosa en Truth Social donde se comparaba con Jesucristo y se ha dejado arrinconar hasta el punto en que la responsabilidad por el estancamiento del comercio mundial se le achaca a él.
Con publicaciones de las cuentas de las embajadas y hasta del presidente del parlamento iraní, Mohammad Ghalibaf, Irán está logrando una gran presencia en las redes sociales, algo especialmente sorprendente si se tiene en cuenta la frustración de la mayoría de los iraníes por el apagón digital que sufren desde hace semanas en lo que supone el corte de Internet inducido por el gobierno más largo del mundo.
Algunos de los mejores periódicos de Irán han sido clausurados, y los iraníes de a pie siguen quejándose de que los canales oficiales de noticias por televisión son insoportables y solo publican propaganda. La otrora vibrante prensa iraní se ha visto reducida a publicar declaraciones de portavoces del ejército o artículos de la prensa occidental donde se dice que Trump está sufriendo una derrota estratégica.
Pero de esta oscuridad emerge una creatividad que tiene a Occidente como audiencia principal. Las cuentas progubernamentales publican animaciones con muñecos de Lego generadas por IA, en las que se relaciona el caso de Jeffrey Epstein con la guerra de Trump y se emplea el humor para dejar en evidencia los errores de Occidente.
La última muestra llegó de la embajada de Irán en Sudáfrica, una de las más activas de la red diplomática. El vídeo muestra a Donald Trump con el pelo cardado como una estrella de rock de los años 80 tocando el teclado y cantando una parodia de ‘Voyage’, la canción de la artista Desireless, rebautizada como ‘Blockade’ [Bloqueo]. El vídeo recibió más de 45.000 “me gusta” en 24 horas.
La noche en que Trump juró acabar con la civilización persa, la misma embajada había publicado el vídeo de un perro mirando con curiosidad a la cámara, como si no pasara nada.
Estos memes han despertado tanto interés que IranWire [un medio de comunicación online administrado por periodistas iraníes en la diáspora] investigó quién estaba detrás del canal de Ghalibaf y encontró a un antiguo aliado político afincado en EEUU.
Pocos de los contenidos son explícitamente religiosos.
“Las guerras se libran en dos frentes”, dice Narges Bajoghli, profesora adjunta de Estudios sobre Oriente Medio en la Escuela de Estudios Internacionales Avanzados de la Universidad John Hopkins. “Se libran en el campo de batalla, y luego, un frente igual de importante es la guerra de la comunicación”, explica.
Según Bajoghli, que se describe como antropóloga cultural y ávida estudiosa de los métodos de comunicación iraníes, Teherán “ha logrado monopolizar por completo la guerra de la comunicación, especialmente en las redes sociales a nivel mundial”. En una sesión informativa del Quincy Institute, dijo que el aparato mediático de Irán había sido mucho más rápido que el del país de los tech bros para difundir sus contenidos y mensajes.
En Irán hay una generación de creadores de contenido muy jóvenes, milenials y de la generación Z, a los que les han dado luz verde y espacio para retransmitir el conflicto a todo el mundo
Bajoghli sostuvo que los iraníes son conscientes de su incapacidad para influir en lo que publican los principales medios estadounidenses, que llevan casi 50 años retratando al país como una nación terrorista gobernada por fanáticos religiosos. “Donde sí han logrado entrar es apropiándose de la conversación y de la narrativa en las redes sociales”, indicó.
“En Irán hay una generación de creadores de contenido muy jóvenes, milenials y de la generación Z, a los que les han dado luz verde y espacio para retransmitir el conflicto a todo el mundo, y especialmente a aquellos que pasan tiempo en Internet y comprenden ahora la guerra y el mundo tras lo ocurrido en Gaza. Es algo que está cambiando de forma radical”, adujo.
Bajoghli dijo que en sus 15 años de experiencia profesional “nunca había visto tal intercambio de memes entre grupos de diferentes espectros políticos”. “Todos ellos han estado compartiendo contenido viral procedente de Irán a diario”, señaló.
“Tengo más de una docena de cuentas en redes para diferentes discursos políticos, y llevo más de una década manteniéndolas para seguir varios temas, no solo Irán”, relató. “Nunca había visto ningún tema en el que todos mis diferentes algoritmos coincidieran como está ocurriendo con esta guerra; lo he visto en todo el espectro político, ya sea en la extrema derecha, en el movimiento MAGA, entre los republicanos más moderados, en el bando liberal, y hasta llegar a la extrema izquierda en EEUU”, enumeró.
“Todo el aparato militar de Irán ha cedido la comunicación a esta generación más joven”, añadió. “No me sorprende que se estén viralizando y no me sorprende que hayan prestado suficiente atención a lo que se dice en Internet como para acertar con todos los temas y viralizarlos por todo el espectro político”.

Uno de los vídeos más vistos alude a Trump y los papeles de Epstein.
Una de las razones por las que a EEUU podría estarle costando imponer su narrativa son los recortes impuestos al Departamento de Estado por Elon Musk. La poca actividad que hay es del Pentágono, proyectando su ardor guerrero, y dirigida a sus bases. Trump vive su vida en mayúsculas y con una tipografía cada vez mayor.
Irán también está penetrando en el discurso de las naciones árabes al impulsar un debate sobre el significado de la soberanía, algo que tiene un peso muy concreto más allá de lo académico, según Bajoghli. Irán está tratando de convencer al mundo árabe de que Tel Aviv tiene el siguiente mensaje para el Golfo: el único país al que se le permite la soberanía es Israel. La pregunta que Irán trata de introducir es: “¿Qué significa la soberanía en la región si Israel sigue actuando como una potencia hegemónica militar con el respaldo pleno de EEUU?”.
“Esto es algo que ninguna de las élites políticas de estos países podrá soportar durante las próximas dos décadas, que su propia soberanía se vea cuestionada constantemente, que tengan que lidiar con dos potencias a las que no parece importarles la soberanía de nadie en la región, salvo la de Israel”, dijo. “Esta es la grieta en el discurso árabe que los iraníes están ensanchando de forma muy contundente en este momento”.
Los líderes del Golfo tal vez estén muy enfadados con los avances de Irán, pero lo cierto es que no pueden cambiar su geografía y es posible que tengan que lidiar con los argumentos que presentaTeherán.
“Más eficaces que los misiles”
La muerte de tantos líderes del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica puede haber terminado con algunos de los frenos impuestos a las mentes creativas que trabajan en la propaganda iraní. Muchos de sus creadores tienen un conocimiento profundo de la cultura estadounidense y entienden que los vídeos deben ser vistos sin que se perciba que los ha producido el Gobierno de Irán.
Uno de los temas más exitosos en los vídeos con figuras de Lego es la insinuación de que Trump y Netanyahu están ligados al escándalo Epstein, al comparar su trato a las menores de edad con el bombardeo a las escolares iraníes de Minab. El objetivo es sugerir que Trump inició la guerra para desviar la atención del escándalo Epstein, una opinión que ya circula en EEUU. Aunque ese mensaje no lo haya lanzado Irán, sí es cierto que lo ha reforzado.
Cambiar la percepción de un país lleva mucho tiempo, y en el caso de Irán puede resultar imposible debido a la brutalidad con que reprime a la disidencia. La impopularidad de Trump en todo el mundo no tiene por qué traducirse automáticamente en una simpatía global por Irán. Pero si llega a haber un cambio, como de hecho ha ocurrido ya con la imagen de Israel en EEUU, Irán puede atribuirse el mérito de estar preparado para producir estos vídeos.
El difunto líder supremo, Alí Jameneí, estaba obsesionado con la influencia que la televisión occidental por satélite ejercía sobre la juventud emancipada de la nación. Pero hasta él se dio cuenta de la importancia de las redes. “Los medios de comunicación son más eficaces que los misiles, los aviones, y los drones para influir en los corazones y las mentes y obligar al enemigo a retirarse”, dijo durante una reunión en 2024. “Toda guerra es una guerra mediática, quien tenga más influencia mediática logrará sus objetivos”, apostilló. Esa guerra la está perdiendo, por el momento, el país de los magnates tecnológicos.
Traducción de Francisco de Zárate