La violencia volvió a estallar con fuerza este miércoles por la tarde en la carretera a Ojinaga, donde un ataque armado contra agentes estatales desató momentos de pánico, caos y tensión extrema entre automovilistas.
De acuerdo con versiones preliminares, un grupo de civiles fuertemente armados emboscó a los elementos de seguridad, desatando un intercambio de disparos que puso en riesgo a quienes transitaban por la zona. En medio del ataque, los agresores habrían ejecutado una maniobra para frenar cualquier reacción de las autoridades: atravesaron un camión en uno de los accesos principales a Aldama, bloqueando completamente el paso.
El escenario se tornó crítico en cuestión de minutos. Conductores quedaron varados, algunos buscando resguardo ante el temor de quedar atrapados en el fuego cruzado, mientras el sonido de las detonaciones encendía las alertas en toda la región.
Tras el reporte, corporaciones de los tres niveles de gobierno desplegaron un fuerte operativo, generando una movilización intensa de unidades, aunque hasta ahora reina el hermetismo oficial sobre posibles heridos, fallecidos o detenidos.
La incertidumbre crece entre la población, mientras la zona permanece bajo tensión y vigilancia.