El Supremo de EEUU apoya minimizar la representación de los votantes afroamericanos y anula un distrito electoral de mayoría negra en Louisiana

La decisión debilita las protecciones de una histórica ley de derechos electorales contra la discriminación en la redistribución de distritos
El Tribunal Supremo de EEUU ha anulado este miércoles el segundo distrito electoral de mayoría negra de Louisiana en una sentencia que podría abrir la puerta a que los estados gobernados por republicanos eliminen los distritos electorales de población negra y latina que suelen favorecer a los demócratas y afectar al equilibrio de poder en el Congreso.
La mayoría conservadora del tribunal ha considerado que el distrito, representado por la demócrata Cleo Fields, tenía demasiado criterio racial. Así, el presidente del Tribunal Supremo, John Roberts, ha descrito el distrito como una “serpiente” que se extiende más de 200 millas (320 kilómetros) para unir partes de las zonas de Shreveport, Alexandria, Lafayette y Baton Rouge.
“Ese mapa es un gerrymandering inconstitucional”, ha escrito el juez Samuel Alito en nombre de los seis conservadores.
La decisión debilita las protecciones de una histórica ley de derechos electorales contra la discriminación en la redistribución de distritos. No está claro cuánto queda de la disposición, conocida como Sección 2, la principal vía para impugnar las prácticas electorales discriminatorias por motivos raciales.
El fallo responde a un gerrymandering que busca “minimizar la representación de los votantes afroamericanos dividiéndoles en múltiples distritos. Los mapas electorales de la época de la segregación, que hacían a minorías ‘incómodas’ irrelevantes, serían de nuevo plenamente legales. Ese pasado no es lejano. Y las leyes que lo hicieron posible pueden volver. El umbral autoritario no está lejos”, reflexiona el politólogo Roger Senserrich.
La jueza Elena Kagan, en un voto particular en nombre de los tres jueces progresistas, afirma: “Es probable que las consecuencias sean de gran alcance y graves. La decisión de hoy convierte la Sección 2 [de la ley de derechos electorales] prácticamente en letra muerta”.
La Voting Rights Act, que acababa con el autoritarismo político de los estados del sur de EEUU, fue aprobada en 1965. Es la legislación más importante del Movimiento por los Derechos Civiles, logró abrir las urnas a los afroamericanos y reducir la discriminación persistente en el voto.
Cerca de 70 de los 435 distritos electorales están protegidos por la Sección 2, según ha estimado el experto en derecho electoral Nicholas Stephanopoulos, informa AP.
Está por ver si la decisión se ha dictado con la suficiente antelación para que algunos estados, entre ellos Louisiana, consideren una nueva ronda de redistribución de distritos antes de las elecciones de mitad de mandato de noviembre de 2026, en las que los republicanos intentan conservar una escasa mayoría.
El presidente de EEUU, Donald Trump, ya está embarcado en una batalla nacional por la redistribución de distritos para impulsar las posibilidades republicanas.
El tribunal ha dado este miércoles un giro de 180 grados con respecto a una decisión en un caso similar de Alabama de hace menos de tres años que condujo a un nuevo mapa electoral para el estado que se tradujo en dos demócratas negros en el Congreso.
La decisión de Alabama también llevó a los legisladores de Louisiana a añadir un segundo distrito con mayoría negra. Aproximadamente un tercio de los habitantes de Louisiana son negros y ahora constituyen la mayoría en dos de los seis distritos electorales del estado. Alabama tiene pendiente un recurso de apelación independiente ante el Tribunal Supremo.