La organización PrevenCasa de Tijuana se sumo al exhorto, junto a Verter de Mexicali y Programa Compañeros de Ciudad Juárez, líderes en la frontera norte en reducción de daños, para que se desclasifique la naloxona de la lista de sustancias psicotrópicas controladas, con el objetivo de facilitar el acceso a este medicamento que puede revertir sobredosis por opioides y salvar vidas en cuestión de minutos.
En rueda de prensa realizada este jueves, el coordinador del Programa de Reducción de Daños de PrevenCasa, Alfonso Chávez, explicó que el llamado se hizo de manera simultánea en estas ciudades debido a la urgencia por el incremento del consumo de sustancias, entre ellas el fentanilo, en la frontera norte del país, donde la situación se ha complicado con el paso del tiempo.
“Creemos que es importante que se desclasifique este medicamento como la naloxona para que las personas que trabajen en temas de salud pública y las comunidades donde hay presencia de opioides puedan tener acceso a este medicamento”, expresó Chávez, quien señaló que quienes laboran directamente con poblaciones consumidoras de sustancias enfrentan diariamente emergencias por sobredosis y requieren herramientas inmediatas.

Un problema de salud pública agravada
En ese sentido, el activista advirtió que el consumo de opioides en la frontera norte se ha convertido en una problemática de salud pública agravada por la circulación de drogas adulteradas con fentanilo y explicó que la presencia de esta sustancia en el mercado ilegal ha incrementado considerablemente los riesgos de muerte entre personas usuarias, principalmente en la Zona Norte de Tijuana.
“Hemos tenido muchísimas sobredosis; hablamos de más de 900 sobredosis en dos años y eso apenas es un subregistro”, sostuvo y aclaró que esta cifra de atención son las que pudieron ser atendidas y revertidas de forma positiva y en ese sentido, indicó que la ausencia de datos oficiales impide dimensionar completamente el problema, aunque señaló que el registro comunitario permite entender la gravedad de la situación.
Explicó que una sobredosis por opioides puede desarrollarse en cuestión de minutos y que la naloxona es un medicamento seguro, sin efectos secundarios graves, recomendado por la Organización Mundial de la Salud para comunidades donde existe presencia de opioides, por lo que insistió en que debe existir acceso amplio y comunitario, especialmente en ciudades fronterizas donde el consumo de opioides inyectables es más frecuente.

Narrativa oficial ha evitado abordar la problemática de drogas
Chávez también cuestionó la narrativa oficial que históricamente ha evitado abordar las drogas desde una perspectiva de salud pública más profunda, recordó que en administraciones pasadas existía resistencia a ampliar el acceso a herramientas como la naloxona por considerar que ello podría “normalizar” el consumo.
“Es muy fácil caer en esta narrativa donde simplemente tratamos de esconder algo que está sucediendo”, comentó. Añadió que México es un país profundamente afectado por la violencia relacionada con el narcotráfico y el consumo de sustancias, por lo que ignorar la problemática no representa una solución efectiva.
El coordinador explicó que diversos países han implementado modelos enfocados en reconocer que las drogas forman parte de la realidad social y que, en consecuencia, es necesario reducir los daños asociados a su consumo, por lo que aseguró que: “No vamos a vivir en un mundo sin drogas y entonces debemos aprender a abordarlas”.
Desde esa visión, dijo, la reducción de daños permite intervenir sin juzgar a las personas usuarias y abrir oportunidades para acceder posteriormente a tratamientos o servicios de salud, por lo que también denunció que muchos consumidores evitan acudir a hospitales o centros médicos por temor a ser discriminados.
“Muchas veces tu forma de vestir, una marca de inyección o simplemente el hecho de consumir se vuelve una barrera para acercarte a los servicios de salud”, señaló y agregó que la estigmatización termina alejando a las personas de espacios donde podrían recibir atención médica, orientación o acompañamiento psicológico.

Políticas centralistas minimizan el fenómeno en la frontera
Chávez subrayó que las problemáticas relacionadas con drogas inyectables y opioides tienen una concentración específica en la frontera norte del país, aunque muchas veces las políticas públicas nacionales centralistas minimizan el fenómeno por tratarse de regiones alejadas del centro político del país.
“Tenemos ciertas problemáticas muy específicas en el norte del país y eso hace que muchas veces se minimice el problema más que abordarlo”, afirmó, y recordó que la cercanía con Estados Unidos también influye en la dinámica del consumo, particularmente por la crisis de opioides que enfrenta ese país.
Finalmente, el activista señaló que las cifras estadounidenses, con más de 70 mil muertes anuales asociadas al consumo de opioides, deben servir como advertencia para México: “Al tener datos oficiales podemos entender mejor el panorama y prepararnos antes de que la situación escale aún más”.
El cargo PrevenCasa exige desclasificar la naloxona que evita muertes por sobredosis apareció primero en NÓMADAS.