Todos los elementos de la Policía Municipal de Gran Morelos renunciaron luego de los recientes hechos violentos registrados en el municipio, informó el alcalde Óscar Luis Miramontes Pérez, quien acudió este martes a la Fiscalía General del Estado para solicitar apoyo en materia de seguridad.
El presidente municipal explicó que la situación de inseguridad ha generado temor entre la población y entre los propios agentes municipales, al grado de que algunas familias han comenzado a abandonar la localidad. Señaló que desde el domingo pasado los policías dejaron de presentarse a trabajar y posteriormente notificaron su renuncia.
Miramontes Pérez indicó que la crisis se originó luego de los acontecimientos violentos en los que fueron atacadas personas desplazadas y donde también resultaron lesionados dos elementos de la corporación municipal. Uno de los agentes recibió un impacto de bala en la cabeza, aunque reportó que se encuentra fuera de peligro y sería sometido a una cirugía para extraer el proyectil.
“El municipio se quedó sin seguridad pública”, expresó el alcalde, al señalar que la ausencia de policías complica la atención de accidentes, conflictos familiares y otras situaciones de emergencia que se presentan diariamente en la comunidad.
El edil acudió a las instalaciones de la Fiscalía para reunirse con el fiscal estatal y plantear la necesidad de apoyo inmediato para el municipio. Indicó que esperaba conocer si el Estado podría enviar elementos o implementar alguna estrategia de respaldo mientras se estabiliza la situación.
Asimismo, comentó que existe preocupación entre trabajadores del Ayuntamiento, ya que algunos empleados han manifestado temor ante el contexto de violencia que enfrenta el municipio.
Gran Morelos cuenta con una población aproximada de entre 3 mil y 3 mil 500 habitantes, de acuerdo con lo señalado por el propio alcalde.