Chihuahua.- La Ciudad Deportiva, considerada el primer pulmón de la capital junto a la UACH, atraviesa una crisis sin precedentes. Lo que debería ser el principal espacio de dispersión y ejercicio para las familias chihuahuenses, hoy luce como un escenario desolador que los propios ciudadanos ya comparan con el desierto de Samalayuca.
Contribuyentes exigen mejores espacios día con día para ejercitarse y pasar momentos agradables, pero la realidad es opuesta: el deterioro avanza. Cada vez hay menos árboles y la poca vegetación que queda se encuentra en estado deplorable, totalmente seca y abandonada.
¿DÓNDE ESTÁ EL DINERO?
El Instituto Chihuahuense del Deporte y Cultura Física cuenta con recursos etiquetados específicamente para el cuidado de esta área. Sin embargo, los ciudadanos no ven ningún beneficio ni cambio. El dinero parece no invertirse donde debe. Algunos especulan que los fondos ya se fueron hacia otros lugares, mientras la Deportiva luce “horrible”.
LUCRO ANTE LA MISERIA
La indignación crece porque ni siquiera existen baños funcionales para los asistentes. Niñas y niños no tienen dónde hacer sus necesidades básicas. Los pocos sanitarios que hay cobran 10 pesos por entrar. Usuarios denuncian que se busca cada espacio para lucrar, adjudicando servicios para beneficiar a unos cuantos mientras las carencias básicas siguen sin resolverse.
Mientras las autoridades callan, el principal espacio deportivo de Chihuahua se hunde entre basura, tierra y abandono. Los chihuahuenses se preguntan: ¿Hasta cuándo?