Los salones VIP de Aeroméxico: luces y la cuenca lacustre
Actualmente es común ofrecer salones especiales a los usuarios de la aviación tradicional, donde puedan tomar un pequeño respiro antes de continuar con su viaje. Estos lugares han tomado relevancia de tal forma que incluso hay premios para las mejores salas, que se destaquen en su diseño, comodidad, accesibilidad, y por supuesto su gastronomía.
Los mencionados son puntos clave para estos lugares, y en el caso de la aerolínea bandera del país, Aeroméxico, estos espacios no son un detalle menor, y fuimos invitados a su re-inauguración dentro del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México “Benito Juárez” (AICM).
El tiempo invertido es muestra clara de que no se hizo “al vapor”. Fueron cinco años de trabajo en los que la línea aérea, de la mano con Gensler, la firma global de arquitectura, buscaron la forma de transmitir una propuesta basada en un México Contemporáneo, donde el diseño fuera la base y el medio para la obtención de dos cosas: confort y comodidad. Sobre todo, buscaron contar con distintos tipos de ambientes, para que su uso sea toda una experiencia que se desee repetir.
El uso de la psicología del color es vital para transmitir calma, paz e invitar al disfrute, Andrés Castañeda, vicepresidente Ejecutivo de Digital y Experiencia al Cliente de Aeroméxico dijo que los salones, al final, complementan toda la experiencia de viaje. Por eso celebran verlo materializado después de cinco años.
En esta reapertura estuvieron presentes el socio director de Gensler, Eduardo Ramos y José Esparza Chong Cuy, reconocido curador de arte que ya lleva tiempo colaborando con Aeroméxico en zona MACO.
En punto nodal de partida es el pasajero, para ponerlo en el centro, ver cuáles son sus necesidades y convertir lo que podría llamarse un área de paso, en toda una experiencia de viaje. Ahí es donde la magia comienza cuando uno se va a un vuelo: que llegues de forma fácil, y puedas documentar sin ningún tropiezo, que sea ágil el paso por los filtros de seguridad, y después de llegar a la sala VIP te puedas relajar, es algo que no tiene comparación.
Ese tipo de experiencia le permite al pasajero tomar un respiro de lo estresante que -de manera natural- resulta viajar y desconectarse un poco; Aeroméxico está convencido de que lo puede lograr con base en los gustos y necesidades de sus pasajeros, para disfrutar de una sala que está pensada para todo tipo de viajeros.
No busca lo mismo un viajero frecuente, que vuela una o varias veces por semana, y requiere un área de trabajo, que uno que viaja por placer, y antes de subirse al avión busca tomar algo, desde comida hasta un aperitivo antes de abordar; tampoco es lo mismo viajar en familia, este lugar cuenta con espacios cómodos para que puedan disfrutar todos juntos.

El catálogo de viajeros es amplio, y Aeroméxico ha puesto especial atención en que el espacio sea del agrado de todos. Cuenta con varias amenidades, con la finalidad de elevar la experiencia al máximo de la mano de Les Croissants, que viene trabajando en la industria alimentaria desde el año 1981, quienes ofrecen las mejores experiencias gastronómicas.
Durante el evento de presentación ofrecieron algunos amuse-bouche (deleite para el paladar): que constaban de una especie de banderilla inspirada en ensalada caprese, uno de salmón con queso crema delicioso, otra banderilla de queso con jamón ibérico e higo, un crostini con queso de cabra (azul supongo), jamón ibérico e higo con algunas gotas de miel, impactante. Fue realmente una pequeñísima muestra de lo que se puede degustar.
Como comentaba, la zona gastronómica que ofrecen Aeroméxico y Les Croissants incluye desde un buffet hasta un menú a la carta, en caso de que lo ofrecido no sea de tu agrado, puedas pedir el platillo que quieras; por supuesto la comida tiene que venir acompañada de una buena bebida, y nada mejor que tener una amplia oferta de mixología.
Algo muy interesante, es que el Salón Premier Internacional, además es sede de “La mesa del chef”, con la finalidad de elevar la experiencia culinaria con la participación de menús exclusivos, creados por reconocidos chefs de talla internacional y lo mejor, que estos serán rotativos.
También cuenta con una zona de relajación, indispensable para desconectarte antes del vuelo y tomar nuevas energías; cuenta con un diseño ergonómico del mobiliario, las luces suaves y cálidas, y un plus: está rodeado de arte.

Si eres de los que no se pueden desconectar, y lo tuyo es trabajar, este salón cuenta con espacios ideales, incluso si es viaje de negocios y se va acompañado de colegas y socios, porque pueden solicitar las salas exclusivas de reuniones con las que cuenta este espacio, además de unas cabinas telefónicas donde se puede entrar y tener llamadas o videoconferencias con total privacidad.
El Salón Internacional está acompañado de una temática lacustre, inspirada en Xochimilco, donde los colores verdes, teal (mi color favorito) se mezclan con los negros y grises obscuros de la piedra, junto el color de madera miel. La iluminación LED que no puede faltar en tonos cálidos y con acentos de color, hacen que el lugar te remita la zona lacustre del sur de la ciudad, y si naturaleza envolvente.
Y en el caso del Salón Premier nacional, su inspiración son las luces de la ciudad. Ambos salones buscaron ser un punto de encuentro para conectar con el arte.
Y es que el curador de arte José Esparza Chong Cuy tiene toda la razón, pues el arte no está constreñido solamente a los museos, sino que podemos disfrutar de el en otros espacios, y en este caso las salas VIP de Aeroméxico son el lugar ideal. Colateralmente, impulsando el gran talento nacional con el que contamos, porque al final estos lugares se vuelven en una carta de presentación del país.
Solo para que tengan una idea del talento que se está mostrando en los salones Premier de Aeroméxico, les diré que se cuenta con obras de la afamada fotógrafa Graciela Iturbide, quien en mayo del año pasado recibió el premio “Princesa de Asturias de las Artes”. Les recomiendo buscar sus fotografías, que son de una belleza sublime.
Miguel Fernández de Castro, becario del programa Jóvenes Creadores del FONCA en 2012 y 2019, y utiliza la fotografía, el video, la escultura y la escritura para expresar su arte. Y Abraham González Pacheco, joven pintor oaxaqueño que además es dibujante y escenógrafo, ambos cuentan con perfiles en Instagram donde pueden observar sus creaciones artísticas.
Este proyecto incluyó las obras de grandes artistas mexicanos, que dan una pincelada de lo que es el arte en el México contemporáneo, utilizando distintos lenguajes, y dan como resultado un espacio que invita a la reflexión y a la contemplación del arte como tal.
A todo lo anterior quiero sumar el espacio, pues el salón nacional cuenta con 1,088.88 m2, y una capacidad para 187 pasajeros; en el salón internacional la superficie es de 1,230.45 m2, a doble altura, y con una capacidad para 206 personas.
A manera de resumen: mayor espacio, pantallas informativas para consulta del estatus del vuelo, baños inclusivos para todos los usuarios, áreas seguras para el resguardo del equipaje y una modalidad “self-service access” a través de la nueva App de Aeroméxico, para aquellos que ya todo lo hacen desde su teléfono móvil.
Pueden acceder a estos espacios contando con el programa de lealtad de Aeroméxico Rewards, ya sea a través de las tarjetas de crédito de la aerolínea, o con las tarjetas bancarias de alta gama, así como aquellas entidades bancarias y de crédito que tienen convenio con la aerolínea.
Si tienen pensado en viajar, anímense y utilicen alguno de estos dos Salones Premier de Aeroméxico, permítanse elevar su experiencia y disfrutar de una forma mucho más completa de su vuelo.