La diferencia entre la reciente solicitud de Estados Unidos para que detenga y posteriormente extradite a 8 connotados políticos mexicanos y su anterior exigencia de que se entregaran a las cabezas más relevantes de los carteles que, dicen en el vecino país, ya están clasificados como organizaciones terroristas es, precisamente, el matiz de que ahora quiere cabezas de narco políticos.
Donald Trump está en China acompañado por los más importantes empresarios que están establecidos en su país.
El mandatario norteamericano sabe perfectamente que el fentanilo que llega a Sudamérica, específicamente a México, proviene en una gran cantidad del gigante asiático.
En México ya han caído cabecillas de los carteles como el Chapo Guzmán y, recientemente fue abatido Nemesio Oceguera, el Mencho, considerado un capo con un poderío económico tan grande que el CJNG es calificado en Estados Unidos como una organización multinacional.
El mensaje para México que manda Trump visitando China junto a empresarios de las dimensiones de Elon Musk, puede leerse como una decisión de que sus nuevos objetivos son políticos ligados al crimen organizado, amén de empresarios y banqueros que están bajo la sospecha del Departamento del Tesoro como posibles lavadores de dinero.
Decíamos en nuestra columna del pasado miércoles que ya es del dominio público mexicano la lista de políticos relacionados con los carteles que seguirán después de la solicitud que hicieran para detener y, en caso de resultar ciertos los vínculos que podrían tener con los carteles el gobernador de Sinaloa con licencia, Rubén Rocha Moya y 8 más de sus más relevantes integrantes de su entorno político cercano, para proceder a su extradición de acuerdo al tratado existente entre ambos países para esos casos.
Las señales mencionadas tienen ya un referente por demás notable:
“La posible entrega a autoridades de Estados Unidos de Iván Archivaldo Guzmán Salazar y Jesús Alfredo Guzmán Salazar, principales líderes de la facción de Los Chapitos dentro del Cártel de Sinaloa, podría desencadenar una profunda reconfiguración criminal en el noroeste del país, marcada por fracturas internas, alianzas regionales y nuevas disputas por el control de territorios estratégicos.
De acuerdo con información publicada por el diario Los Ángeles Times, ambos hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán mantienen desde hace al menos un año conversaciones con autoridades estadounidenses para negociar su entrega, en medio del debilitamiento operativo de su organización y la prolongada guerra interna que sostienen contra la facción conocida como La Mayiza.
Las versiones sobre una posible negociación tomaron fuerza luego de varios movimientos judiciales en Estados Unidos, entre ellos la contratación del abogado Jeffrey Lichtman, quien previamente defendió a Joaquín Guzmán Loera y actualmente representa a Ovidio Guzmán López y Joaquín Guzmán López. Además, los expedientes judiciales de Iván Archivaldo y Jesús Alfredo fueron reasignados a la misma jueza federal que lleva los casos de sus hermanos.”
Tomado de Código Político.
FE DE ERRATAS
Mis contactos en Washington corrigen lo siguiente de mi columna publicada ayer sobre los mandos del Pentágon
“El que remplazó a Lloyd Austin como secretario de defensa se llama Pete Hegseth. El jefe del Comando Conjunto de Estado Mayor que también ha estado testificando en el congreso es el General Dan Caine.”
Para no volver a confiar sin comprobar lo que dice la IA.
SAN LUIS POTOSÍ SE DEFINE
Todo indica que la senadora Ruth González Silva, esposa del gobernador Ricardo Gallardo, sí será la candidata del Partido Verde Ecologista de México a la gubernatura de San Luis Potosí.
CAMBIO EN PEMEX
Nuevo golpe de timón de la presidenta Claudia Sheinbaum: sale como director de Pemex Víctor Rodríguez Padilla, quien no supo controlar la información que la misma paraestatal proporcionó a la calificadora Stanrd&Poors. Es reemplazado por Juan Carlos Carpio Fragoso.
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