En los años 40 surgió la primera película concierto y desde entonces se han creado múltiples formas de ver un show sin estar ahí, desde el VHS hasta la pantalla grande y en formato 3D.
Por Gabriela Serralde
Mientras me sumergía en la experiencia de ver y escuchar el concierto/película Hit me hard and soft: el tour en 3D de Billie Eilish en la sala del cine, quise recordar cuántas veces lo había hecho y cuándo fue la primera vez que ocurrió, ya que es curioso que con el paso del tiempo este tipo de eventos masivos y musicales pasaron del VHS a la pantalla grande para mostrar lo que pasa sobre el escenario o el detrás de cámaras y que, ahora da oportunidad de disfrutar de las o los artistas de una forma distinta a quienes (a veces) no podemos pagar todo el combo en vivo y en directo.
Por supuesto, el show estuvo en manos de Billie Eilish, la cantautora de 24 años de edad, estadounidense que saltó a la fama en 2015 y cuya voz atraviesa un mix de géneros musicales como el rap, electro pop, pop alternativo o el indie pop. Por otro lado, a cargo del documental, uno de los referentes en la cinematografía en 3D: James Cameron, y que dentro de su catálogo profesional hay largometrajes como Titanic y recientemente Avatar. La combinación de ambos gigantes de la industria da como resultado una obra de 114 minutos de “película de concierto”…
La primera película concierto es de 1948 bajo el título “Concert Magic” con el violinista Yehudi Menuhin en los estudios Charlie Chaplin con varios artistas. En 1960 se grabó el Jazz on Summer’s Day durante el quinto festival anual de jazz de Newport y luego en 1971 se emitió Live it Pompeii de Pink Floyd dentro del anfiteatro de Pompeya sin público. En tanto el DVD se lanzó en 1996 y los primeros conciertos en ese formato comercial salieron poco después. Actualmente también se pueden disfrutar los famosos “unplugged”, prestaciones grabadas en la que los artistas utilizan instrumentos acústicos.
Mis primeras películas de concierto, hace casi 20 años
Allá por el 2007 mi papá regresó de Estados Unidos después de tres años de habitar en ese país como migrante. Entre el montón de cosas que adquirió y trasladó en una Ford Explorer 96 hasta un pequeño poblado enclavado en las faldas de un cerro mexicano, había una carpeta de discos con muchos géneros musicales, entre ellos, algunos DVD’s de películas de concierto, pero solo recuerdo haber visto tres o cuatro, por ejemplo, de Tina Turner, Ozomatli y Neil Diamond. Todos ellos con formatos distintos de grabación y estilos distintos; sobrios, íntimos o extrovertidos.
Le película de Tina Turner es de un concierto en Amsterdam de la gira Wildest Dreams en 1997. Las grabaciones fueron transmitidas por televisión, luego se publicaron en formato VHS (nominado a un Grammy) ese mismo año y posteriormente el DVD en 1999. La estadounidense fue un fenómeno mundial, apodada “la reina del rock and roll” que vibraba en los escenarios por su personalidad con éxitos como “The Best”; después de más de cinco décadas de trayectoria falleció en 2023.
Sobre Ozomatli, una mañana metí el disco en el reproductor y quedé anonadada por los ritmos latinos y posturas activistas que tocaban y cantaban los integrantes de la banda estadounidense. El video del concierto con 15 temas fue grabado en 1998 en San Francisco bajo el nombre “Live at the Fillmore”, un álbum en directo que se vendió en formato CD y DVD con algunas pistas adicionales y contenido extra. Algunas de sus canciones más icónicas son: Dos cosas ciertas, La cumbia de los muertos, Cuando Canto o Amor y Esperanza.
El DVD de Neil Daimond es el favorito de mi mamá, pero una tarde se coló entre mi selección y después de verlo por primera vez lo repetí varias veces. Es el Greatest Hits Live de 1998 y grabado en el Aquarius Theatre de Los Ángeles. En esta película concierto se observa una atmósfera más íntima, aunque la cámara, a diferencia de los dos conciertos antes mencionados, coqueteó más con el público que coreaba canciones como Sweet Caroline, I am… i said, September morn, entre otras.
Quizás después de esos primeros acercamientos a dicho formato, hubo más, pero mi memoria no los recuerda ahora, sin embargo, previo a lo de Billie Eilish, en 2025 pagué un ticket en el cine para ver la película Sin Cantar Ni Afinar Tour de C.Tangana, conocido también como “El Madrileño”. Se trató de un largometraje en el que ya no solo se veía el concierto, sino el detrás de cámaras del show. Tres años atrás acudí al Festival Ceremonia donde pude apreciar solo lo que pasó en el escenario de aquella gira.
El universo de conciertos grabados, películas de concierto y lanzamientos en VHS, DVD, CD, televisión y cine crece desmesuradamente. Hoy en día, el o la espectadora tiene una baraja de opciones, sin embargo, lo que hizo Billie Eilish y James Cameron deja abierta la puerta para hacer llegar aún más formatos, pues quizás, disfrutar de un concierto desde la butaca con palomitas y lentes 3D es solo el comienzo de una nueva era.
El cargo #Forastera | La posibilidad de ver un concierto desde la butaca del cine apareció primero en NÓMADAS.