La coordinadora de Patrimonio de la Secretaría de Cultura de Baja California, María Eugenia Castillo, aseguró que Baja California cuenta desde 1985 con una ley estatal para la preservación del patrimonio cultural, aunque reconoció que todavía existen importantes retos para proteger inmuebles y espacios históricos en ciudades como Tijuana.
Explicó que la entidad trabaja bajo un esquema legal complementario entre la legislación estatal y la Ley Federal de Monumentos, las cuales establecen qué elementos pueden ser considerados patrimonio cultural y cómo deben protegerse, protección que se realiza mediante consejos municipales y un consejo estatal colegiado.
“Es el colegiado el que toma las decisiones de que se declare patrimonio algo. Está encargado de analizar propuestas y emitir declaratorias oficiales sobre inmuebles, objetos y expresiones culturales. Ellos son los que votan”, explicó.
Declaratorias patrimoniales
La funcionaria indicó que actualmente Tijuana cuenta con cinco declaratorias formales de patrimonio cultural emitidas a nivel estatal, entre ellas el Parque Teniente Guerrero, el Monumento a los Defensores de Baja California, el antiguo Palacio Municipal —hoy Palacio de la Cultura— y la Casa de la Cultura Altamira.
Asimismo, explicó que también se encuentran protegidas cinco pinturas del artista Servín y otros bienes considerados de valor histórico y cultural para la ciudad, además de que se tiene “un listado de bienes susceptibles de ser declarados patrimonio cultural, que incluye edificios, estructuras, sitios, bienes tangibles e intangibles”, comentó.
La funcionaria señaló que además de inmuebles históricos, el catálogo contempla expresiones artísticas, archivos, paisajes culturales y zonas de protección especial, todo un acervo del que aseguró que se puede hablar de al menos 70 edificios, estructuras y objetos, que pueden entrar en este rubro de la conservación.
El papel clave de los municipios
En ese sentido, Castillo señaló que, aunque existe un marco jurídico estatal, “la verdadera protección del patrimonio depende en gran medida de los gobiernos municipales”, pues explicó que “son los ayuntamientos quienes tienen facultades sobre permisos de construcción, demolición, uso de suelo e imagen urbana” y demás.

“Al final son herramientas fundamentales para evitar afectaciones al patrimonio”, indicó, y agregó que “la coordinación entre Estado y municipios es indispensable para garantizar la conservación de espacios históricos”, aunque reconoció que en la práctica no siempre resulta sencillo.
“La idea es que todo trabaje coordinadamente, pero no es tan fácil”, admitió, detallando que, en ese sentido, “cuando un inmueble pertenece a particulares, los propietarios continúan teniendo derechos sobre la propiedad, aunque deben respetar ciertos lineamientos de conservación”.
Propiedad privada y conservación
Sobre la propiedad privada susceptible a ser declarada patrimonio cultural, como el caso de la Plaza Monumental de Playas de Tijuana, la coordinadora explicó que “las declaratorias patrimoniales no implican quitar propiedades a sus dueños, sino establecer criterios que eviten la destrucción de elementos con valor histórico o cultural”.
“Nadie le va a quitar la propiedad privada a nadie ni le va a afectar su propiedad: los propietarios sí pueden adaptar, reutilizar o modificar espacios históricos, siempre y cuando respeten estándares de preservación previamente establecidos. Lo único que se les pide es que no destruyan los elementos de valor de esos inmuebles”, sostuvo.
Como ejemplo de éxito mencionó el complejo de las Bodegas de Santo Tomás, integrado por edificios históricos que fueron rehabilitados y transformados en restaurantes, comercios y espacios culturales: “Se conservaron, se reactivaron y ahorita son restaurantes, locales comerciales y una plaza cultural”, indicó.
También mencionó otros casos exitosos como la Casa de la Cultura de Ensenada y el Hotel Rosarito, inmuebles privados que han logrado mantenerse como patrimonio histórico con giros distintos y aprovechados completamente por sus propietarios.
Plaza Monumental y el futuro del patrimonio
Respecto a la situación de la Plaza Monumental de Playas, Castillo confirmó que actualmente se encuentra en proceso de declaratoria patrimonial y explicó que ya se notificó a los propietarios, pues el objetivo es impulsar propuestas arquitectónicas y urbanas que permitan reutilizar el espacio sin destruirlo.
“Definitivamente los edificios históricos tienen que ser rentables y el propietario tiene que salir beneficiado”, señaló y finalmente consideró que Baja California cuenta con talento creativo suficiente para transformar espacios históricos mediante nuevos usos compatibles con la preservación.
El cargo Patrimonio cultural en Tijuana enfrenta retos de preservación, desarrollo y propiedad privada apareció primero en NÓMADAS.