STILO LIBRE: 1 DE JUNIO 2026
La Plaza de la X habló… y habló en favor de Cruz En política, los discursos importan. Los mensajes cuentan. Las fotografías ayudan. Pero al final del día, hay un lenguaje que nadie puede maquillar ni reinterpretar: los números. Y los números que dejó el mitin de Ciudad Juárez, donde se proyectó el informe de la presidenta Claudia Sheinbaum, tienen una lectura bastante clara para quienes ya están haciendo cuentas rumbo al 2027.
La Plaza de la Mexicanidad no solamente lució llena. Reventó. Más de 45 mil asistentes se dieron cita en uno de los eventos masivos más importantes que ha tenido Morena en Chihuahua durante los últimos meses. No fue cualquier concentración. Fue la sede estatal elegida para una instrucción nacional que contempló una plaza por entidad federativa para proyectar el mensaje presidencial. Y en medio de ese escenario apareció la inevitable pregunta: ¿quién movilizó realmente a la gente? Las cuentas que circulan entre operadores morenistas son contundentes.
De los más de 45 mil asistentes, alrededor de 30 mil habrían sido convocados por la estructura política del alcalde juarense Cruz Pérez Cuéllar. Ariadna Montiel aportó cerca de 10 mil y Andrea Chávez alrededor de 5 mil. Si los números son correctos —y hasta ahora nadie dentro del movimiento los ha desmentido seriamente— entonces no estamos hablando de una simple diferencia.
Estamos hablando de una demostración de fuerza política que prácticamente duplicó a la suma de sus dos principales compañeras de partido. Por eso el aplausómetro tuvo un ganador evidente. Cada vez que el nombre de Cruz aparecía, la respuesta de la plaza era notablemente superior. No porque Ariadna o Andrea carezcan de presencia política. Ambas tienen posiciones relevantes dentro del movimiento.
Pero una cosa es tener reflectores nacionales y otra muy distinta es contar con una estructura territorial capaz de sacar decenas de miles de personas a un evento político. Y ahí es donde empieza a marcarse la diferencia. Porque mientras algunos construyen popularidad en redes sociales o presencia mediática, Cruz sigue fortaleciendo una maquinaria electoral que, guste o no, es la moneda de cambio más valiosa cuando llega la hora de definir candidaturas.
Los liderazgos se miden cuando hay que llenar plazas, movilizar simpatizantes, coordinar operadores y demostrar capacidad de organización. Ciudad Juárez se convirtió el fin de semana en una especie de examen práctico para los aspirantes morenistas, y quien obtuvo la mejor calificación parece haber sido el alcalde fronterizo. Desde luego, faltan muchos capítulos por escribirse rumbo a la sucesión estatal.
La candidatura de Morena para la gubernatura de Chihuahua todavía está lejos de definirse y nadie puede cantar victoria con tanta anticipación. Sin embargo, tampoco se puede ignorar lo ocurrido. Porque cuando una figura política pone aproximadamente dos terceras partes de los asistentes a un evento de esta magnitud, el mensaje interno es poderoso. La señal llegó hasta la Ciudad de México.
Mientras algunos siguen preguntándose quién encabeza realmente la carrera morenista en Chihuahua, la Plaza de la X pareció ofrecer una respuesta bastante contundente. Y es que las candidaturas no se ganan únicamente con encuestas, discursos o publicaciones virales. También se ganan demostrando quién tiene la capacidad de mover a la gente. Y en Juárez, el que movió más gente fue Cruz Pérez Cuéllar. Por mucho.
La temperatura política en Chihuahua comienza a elevarse mucho antes de que arranque formalmente la carrera por la gubernatura de 2027. Desde el sector empresarial observan con preocupación que las campañas adelantadas y el intercambio de señalamientos entre actores políticos ya forman parte del escenario cotidiano. Sin embargo, dirigentes de organismos económicos consideran que, pese al ambiente de confrontación, la disputa debe mantenerse dentro del terreno de las ideas y no trasladarse a expresiones de violencia. Recuerdan que las campañas de desprestigio suelen aparecer conforme se acercan las elecciones, aunque en esta ocasión el fenómeno parece haberse anticipado varios meses. Aun así, destacan que Chihuahua ha conservado históricamente una competencia electoral mucho más civilizada que la observada en otras entidades donde incluso candidatos han sido víctimas de ataques.
Las recientes manifestaciones, bloqueos carreteros, protestas frente al Congreso y enfrentamientos registrados en instalaciones federales han encendido las alertas sobre una posible escalada de la polarización política. Mientras Morena y el PAN se responsabilizan mutuamente por el clima de tensión, representantes empresariales insisten en que el respeto y la civilidad deben prevalecer por encima de las diferencias partidistas. Desde Acción Nacional se acusa al oficialismo de fomentar la división social, mientras que Morena sostiene que la oposición es quien provoca los episodios de confrontación. En medio de este intercambio de culpas, el reto para los partidos será demostrar que la contienda rumbo a 2027 puede desarrollarse con madurez democrática, privilegiando el debate de propuestas y evitando que las diferencias políticas terminen trasladándose a las calles.
La creciente inseguridad en el corazón de la ciudad ha comenzado a exhibir las debilidades de quienes tienen la responsabilidad de mantener el orden. Las críticas se dirigen en distintas direcciones: desde los elementos asignados al Distrito Ángel, encargados de la vigilancia del primer cuadro, hasta los grupos especializados y los mandos responsables de la estrategia de seguridad. Lo cierto es que los robos y asaltos en calles comerciales como Séptima, Morelos y zonas aledañas se han convertido en una constante que tiene al sector comercial al borde de la desesperación. Los afectados denuncian que los reportes se acumulan sin que exista una respuesta efectiva, mientras la delincuencia parece operar con total libertad en una de las áreas más transitadas de la capital.
Uno de los puntos que comerciantes y vecinos identifican como foco rojo es el edificio abandonado que anteriormente albergaba oficinas de Fonacot, ubicado en el cruce de Séptima y Allende. Según señalan, el inmueble se ha transformado en refugio para personas vinculadas a actividades delictivas, quienes presuntamente utilizan el lugar como base de operaciones para cometer robos en negocios cercanos. A ello se suman denuncias sobre amenazas, asaltos e incluso hechos violentos registrados en establecimientos nocturnos del centro, casos que, afirman, no siempre reciben la atención pública que ameritan. Mientras tanto, crece la exigencia de reforzar la vigilancia, asegurar inmuebles abandonados y aplicar operativos permanentes que permitan recuperar la tranquilidad de una zona que hoy enfrenta una evidente crisis de seguridad. También comienza a cuestionarse el papel de algunas agrupaciones de comerciantes, a las que varios afectados reprochan una postura demasiado cercana a las autoridades y una escasa capacidad para encabezar reclamos firmes en defensa de quienes diariamente sostienen la actividad económica del centro histórico.