STILO LIBRE: 22 DE JUNIO 2026
La polémica al interior de Morena por la autorización de la deuda estatal apenas comienza y amenaza con profundizarse. La decisión de Rosana Díaz de ventilar públicamente el tema no solo coloca en una posición incómoda a María Antonieta Pérez, sino que también pone en entredicho la credibilidad del Congreso del Estado. Resulta difícil aceptar que, tratándose de una votación que compromete miles de millones de pesos del erario, todavía existan versiones encontradas sobre el número de votos, el sentido del sufragio de algunos legisladores e incluso sobre la validez de los registros oficiales. Cuando se compromete el futuro financiero de Chihuahua, no puede haber espacio para confusiones ni para expedientes sujetos a interpretación.
Lo verdaderamente preocupante no es el intercambio de acusaciones entre diputadas, sino que nuevamente la clase política pretenda convertir un asunto de interés público en una batalla de conveniencias. Si algún legislador respaldó el endeudamiento, debe sostener su decisión sin buscar justificaciones posteriores; y si hubo irregularidades en el proceso legislativo, corresponde aclararlas con documentos, no con discursos. Mientras los actores políticos buscan deslindarse del costo de aquella aprobación, los ciudadanos siguen esperando respuestas sobre el destino del dinero, los beneficios concretos de la deuda y la certeza de que esa carga no terminará hipotecando el futuro del estado. La transparencia no puede aparecer solo cuando conviene; debe ser una obligación permanente para quienes ocupan un cargo de representación popular.
Los despidos dentro del programa «Chalecos Azules» llegaron en el peor momento para Rafael Loera. Mientras el secretario de Desarrollo Humano y Bien Común busca consolidarse como uno de los perfiles del PAN rumbo a la candidatura por la Presidencia Municipal de Chihuahua, comienzan a surgir testimonios que golpean directamente la imagen de cercanía y sensibilidad social que ha intentado construir. Las denuncias de colaboradores que aseguran haber sido dados de baja sin previo aviso, entre ellos personas con discapacidad, contrastan con el discurso de inclusión que durante meses promovió la dependencia. Aunque el funcionario atribuye la medida a recortes presupuestales derivados de la disminución de recursos federales, el costo político no parece estar en el ajuste financiero, sino en la manera en que se manejó la salida de quienes colaboraban en el programa.
En política, la forma suele pesar más que el fondo, y este episodio podría convertirse en un obstáculo para las aspiraciones de Loera. Haber impulsado públicamente historias de superación, como la de Miguel Ramírez, para después enfrentar reclamos por falta de comunicación y presunto abandono, abre un flanco que sus adversarios difícilmente dejarán pasar. Si pretende competir por la alcaldía, deberá demostrar que puede administrar no solo programas sociales, sino también las crisis que estos generan. Porque un aspirante a gobernar la capital necesita proyectar liderazgo, empatía y capacidad de respuesta, especialmente cuando las decisiones de su propia dependencia terminan afectando a quienes alguna vez fueron presentados como ejemplo del éxito de sus políticas públicas.
La llamada Soto Palooza terminó siendo mucho más que un festejo de cumpleaños. El encuentro organizado por allegados del diputado Jorge Soto se convirtió en una demostración de músculo político y de respaldo hacia uno de los perfiles que ya comienzan a moverse rumbo a la candidatura del PAN por la Presidencia Municipal de Chihuahua. El ambiente recordó aquellas inolvidables noches de los miercóles Universitarios de principios de los años 2000: música, convivencia, cientos de asistentes y una atmósfera de camaradería que dejó claro que el legislador cuenta con una sólida red de amistades y aliados. En un predio de la zona de Cantera, la celebración reunió a un nutrido grupo de simpatizantes que, más que felicitar al cumpleañero, parecían acompañarlo en el arranque de un nuevo reto político.
La lista de invitados también habló por sí sola. Entre los asistentes destacaron liderazgos panistas, diputados, regidores, jueces y diversos personajes de la vida pública, quienes con su presencia enviaron un mensaje de cercanía y respaldo al proyecto de Jorge Soto. Fue una fiesta de gran convocatoria, pero también un evento con evidente lectura política: lealtades, alianzas y señales que comienzan a acomodarse de cara al proceso interno que definirá al próximo abanderado blanquiazul para la alcaldía de Chihuahua. Porque en política los cumpleaños rara vez son solo cumpleaños, y esta celebración dejó la impresión de que la carrera ya empezó para varios de los aspirantes.