La evacuación de un avión es una cosa seria; sin embargo, todos los años vemos la misma escena repitiéndose una y otra vez… hasta el cansancio. Observamos un avión siendo evacuado por una emergencia, y lo primero que vemos -no falla- es a los pasajeros tomando sus pertenencias, intentando bajar con ellas.
Por esta razón, hace unas semanas, la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) lanzó una campaña de seguridad a bordo llamada “Salva una vida, no una maleta”.
Tanto la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA), como la Administración Federal de Aviación estadounidense (FAA, ambas por sus siglas en inglés) trabajan en conjunto en esta campaña con la finalidad de que los pasajeros sigan las indicaciones del personal de cabina, y en caso de evacuación, dejen a bordo de la aeronave su equipaje de mano.
Los pasajeros no se percatan, pero bajar sus pertenencias personales genera un retraso considerable durante una evacuación, y ponen en peligro a los demás con esa simple acción. Hoy por hoy, la turbosina es el principal combustible que utilizan la gran mayoría de las aeronaves, y se utiliza porque su composición química nos da 90 segundos para abandonar el avión, antes de que explote.
Mi experiencia personal como sobrecargo me permite decirlo: los pasajeros (y la gente en general) no “cree” que durante una evacuación puedan pasar cosas; pocos recuerdan, y algunos de plano desconocen, el accidente que en 2019 tuvo la aerolínea rusa Aeroflot en el que 41 pasajeros perdieron la vida; era el vuelo 1492 que salió del Aeropuerto de Moscú y se dirigía 1,486 km al norte, al aeropuerto de Múrmansk; al despegar la aeronave Sukhoi Superjet 100 fue alcanzada por un rayo, provocando una falla eléctrica y un aterrizaje forzoso.
Ahora, los 41 pasajeros no fallecieron por el impacto del rayo, ¿saben por qué murieron?; porque hubo quienes priorizaron su equipaje de mano por encima de su propia vida, y lo que lograron fue ralentizar la evacuación del avión, con un desenlace fatal que le costó la vida a 41 personas.
Y sepan ustedes que -con excepción de Japón– en cada video que me llega de la evacuación de una aeronave, los errores de evacuación son los mismos, sin importar de qué país sea la aerolínea. Los japoneses son los únicos en este planeta tierra que siguen las instrucciones, y así quedó demostrado en el vuelo 516 de Japan Airlines.
Imaginen qué tan bien lo hicieron, que los 367 pasajeros a bordo, más 12 tripulantes realizaron perfectamente la evacuación de un A350, que mereció el siguiente titular por parte del medio español El País: “El accidente de avión de Japan Airlines: las razones que explican una evacuación modélica”.
¿Por qué fue posible? No estaba fácil; las llamas de fuego dejaron habilitadas solamente tres puertas para realizar la evacuación, en lugar de tener las ocho completas, pero lo lograron gracias a que todos los pasajeros bajaron sin su equipaje de mano, siguiendo a pie juntillas las indicaciones que les brindaba el personal de vuelo. Eso, y la calma e inteligencia emocional japonesa que ante este tipo de eventos que deben realizarse rápidamente, mantuvieron “la calma”, o sea hicieron gala de su habilidad de ponerse “zen”.
Esto nos deja un gran aprendizaje; la diferencia entre la vida y la muerte radica en qué tanto le haces caso a las instrucciones que te da el sobrecargo en una evacuación. No debe sorprendernos el deseo y sugerencia de algunos tripulantes: de que en caso de emergencia los compartimentos superiores se bloquearan de alguna forma, dada la frustración que genera que los pasajeros te ignoren de forma olímpica.
Muchas veces los mismos compañeros me pidieron que no fuera tan “brusca” con los pasajeros, pero nunca me ha gustado dulcificar la verdad; la realidad es que las probabilidades de salir con vida de un accidente se reducen drásticamente cuando no sigues las instrucciones del personal de vuelo.
En palabras más sencillas, “¿tu vida vale menos que una maleta?”, porque al final eso demuestran los pasajeros con hechos y acciones, que en una evacuación salen del avión no solo con todas sus pertenencias, sino que además graban con los celulares, “para la posteridad”.
Para el director general de la IATA, Willie Walsh, “llevarse el equipaje durante una evacuación no es un asunto menor. Cada segundo cuenta. Incluso llevarse una sola maleta puede afectar la evacuación segura de todos a bordo.
“Las instrucciones de la tripulación son claras y sencillas: dejen todo atrás y muévanse con rapidez. ‘Salven una vida, no una maleta’ es un mensaje que los pasajeros deben comprender y poner en práctica”.
A su vez para el director ejecutivo de la EASA, Florian Guillermet, “una evacuación rápida en una situación de emergencia salva vidas. Las aeronaves están certificadas según estrictos estándares de evacuación y las tripulaciones reciben una formación exhaustiva para situaciones de emergencia, a fin de garantizar que cada pasajero tenga la mejor oportunidad posible de sobrevivir en una situación crítica.
“Para que esto funcione en una emergencia real, todos los pasajeros también deben colaborar.
“Y es muy sencillo: siga las instrucciones de la tripulación, deje todo su equipaje atrás y diríjase rápidamente a la salida más cercana. Esto no solo le salvará la vida, sino que además habrá hecho todo lo posible para que todos puedan salir de peligro”.
Sin embargo, día a día las tripulaciones batallan con cosas tan simples como lograr que los pasajeros permanezcan sentados durante el carreteo, una vez que se ha aterrizado en el destino final.
Yo entré en este mundo aeronáutico en 1998, y 28 años después veo que la gente se sigue poniendo de pie durante el carreteo rumbo a la puerta de desembarco, a pesar de que la tripulación les pide -de la forma más educada- que se queden sentados.
Y lo veo así: si en un evento normal son incapaces de obedecer una instrucción, ¿qué esperanzas tenemos de que lo hagan durante una emergencia? Con la seguridad aérea no se juega, y menos con la vida de los demás. Los últimos en salir son los tripulantes, porque deben de cerciorarse que no quede nadie a bordo. Mis compañeros sobrecargos también merecen seguir con vida, y es terrible que tengan que sacrificarla por un pasajero necio que ralentizó una evacuación por bajar su maleta.
Son segundos lo que puede hacer la diferencia entre salir con vida o no, por eso la intención de esta campaña es sensibilizar a los pasajeros; lanzaron un video donde explica de forma muy simpática y didáctica qué se debe hacer en caso de una evacuación.
Según lo dicho por el comunicado de la IATA: “Como parte del desarrollo de la campaña, la IATA encargó una encuesta a viajeros aéreos recientes en cuatro mercados representativos (EE. UU., Reino Unido, Emiratos Árabes Unidos y Singapur), con el apoyo de expertos en comportamiento.
“La investigación reveló algunas deficiencias importantes:
“Si bien el 80% de los encuestados afirmó saber qué hacer en caso de una evacuación de emergencia, solo el 61% respondió correctamente que debían abandonar todas sus pertenencias personales y salir del avión.
“El 33% afirmó haber visto informes de personas que se llevaron su equipaje durante una evacuación. De estos, el 22% indicó que probablemente harían lo mismo.
“Muchos pasajeros sobreestiman el tiempo necesario para una evacuación. Solo el 18% sabe que los procedimientos de evacuación de aeronaves están diseñados en torno a un plazo de seguridad de 90 segundos, mientras que el 38% indica que podría ser de tres minutos o más.
“Uno de cada diez pasajeros admitió que aún podría llevar equipaje durante una evacuación, o seguir a otros que lo hagan, incluso cuando se les indique que no lo hagan.
“El 60% afirma que sería menos probable que llevaran equipaje si los objetos pequeños esenciales ya estuvieran asegurados consigo mismos”.
En la aviación solemos decir que el exceso de confianza “mata”, y eso es precisamente lo que pasa con los pasajeros: confían que tienen todo el tiempo del mundo para salir de un avión, cuando 90 segundos, esto es minuto y medio, son vitales antes de que explote la aeronave.
El administrador de la FAA, Bryan Bedford dijo: “Estamos observando un número creciente de pasajeros que no siguen las instrucciones de la tripulación durante las emergencias. En esos momentos, el cumplimiento de las normas es fundamental.
“Los pasajeros deben actuar con rapidez, seguir las instrucciones sin dudarlo y dejar todas sus pertenencias a bordo. La seguridad es una responsabilidad compartida, y los pasajeros informados y atentos contribuyen a una evacuación más rápida y segura para todos los pasajeros”.
Se busca que la campaña se replique en todas las aerolíneas y socios del sector aeronáutico con la finalidad de reforzar el mensaje, este video está diseñado para subirlo en todas las plataformas que actualmente existen, y básicamente el mensaje es el siguiente:
Prepara tu despegue y aterrizaje, lleva contigo, esto es encima, documentos importantes, dinero y en caso de ser necesario, medicamentos que requieras. Presta atención a las indicaciones de seguridad del personal de cabina y en caso de una emergencia, deja tu equipaje de mano, no filmes ni tomes fotografías, ese tiempo es valioso, sigue dirigiéndote a la salida de emergencia más cercana y hazlo de la forma más rápida posible.
El éxito de una evacuación está en poner atención, seguir indicaciones y priorizar por encima de los bienes personales, la vida.