TÚ DECIDES
Hay una pregunta que deberíamos empezar a hacernos en México: ¿hasta dónde puede llegar la Suprema Corte? ¿Puede convertirse ella misma en legislador?
Los casos recientes de Puebla y Yucatán, en los que la SCJN multó a legisladores de los congresos locales, han abierto una discusión que va mucho más allá de los temas específicos que están sobre la mesa. Lo preocupante no es solamente el contenido de las resoluciones, sino el precedente que podrían estar sentando. Cuando la Corte no sólo determina que existe una omisión legislativa, sino que además impone plazos, fija directrices e incluso amenaza con sanciones personales a quienes no cumplan, la frontera entre juzgar y legislar comienza a desdibujarse.
En una república federal, los congresos estatales no son simples oficinas administrativas. Son órganos de representación popular integrados por legisladores electos para deliberar, debatir y decidir. Si el resultado de esa deliberación ya viene determinado desde otro poder, entonces la discusión parlamentaria pierde buena parte de su sentido.
La preocupación es aún mayor porque está en juego algo fundamental: el federalismo. Nuestra Constitución reconoce a las entidades federativas autonomía para organizar su vida interna y legislar dentro de sus competencias. Si los congresos locales pueden ser obligados a actuar bajo instrucciones judiciales específicas, esa autonomía corre el riesgo de convertirse en una ficción.
Nadie cuestiona la importancia del control constitucional ni el papel de la Corte como garante de derechos. Pero una democracia sana exige que cada poder respete los límites de sus atribuciones. El Poder Judicial debe ser árbitro, no protagonista del proceso legislativo.
La discusión de fondo es simple: ¿queremos una democracia donde las leyes se construyan a través de representantes electos o un sistema donde las decisiones políticas terminen resolviéndose desde los tribunales?
Porque los precedentes importan. Y cuando se trata del equilibrio entre poderes, lo que hoy parece una excepción mañana puede convertirse en regla.
X: @pablomieryteran