Por Clarissa Raaveli
La historia de Alphonso Davies es una de las más extraordinarias del futbol contemporáneo. El capitán de la selección de Canadá pasó de nacer en un campo de refugiados en Ghana a convertirse en una de las figuras más importantes del Mundial que se celebra en su país.
Nació el 2 de noviembre de 2000 en el campamento de refugiados de Buduburam, en Ghana. Sus padres habían huido de Liberia para escapar de la guerra civil que devastó a esa nación africana, un conflicto que provocó el desplazamiento de cientos de miles de personas.
Cuando tenía cinco años, su familia fue reasentada en Canadá mediante un programa para refugiados. Primero vivieron en Ontario y posteriormente se establecieron en Edmonton, donde el joven Alphonso comenzó a desarrollar el talento que cambiaría su vida.
Su ascenso fue meteórico. A los 15 años ingresó a la academia de los Vancouver Whitecaps y rápidamente se convirtió en una de las mayores promesas del futbol canadiense. Su velocidad, habilidad y capacidad ofensiva llamaron la atención de clubes europeos.
En 2019 dio el salto al gigante alemán FC Bayern Munich, donde conquistó títulos de Bundesliga y una Liga de Campeones de Europa, consolidándose como uno de los mejores laterales izquierdos del mundo.
Con la selección canadiense también ha escrito páginas históricas. En Qatar 2022 marcó el primer gol de Canadá en una Copa del Mundo masculina, un momento que quedó grabado en la memoria del futbol de ese país.
Ahora, como capitán del equipo nacional, Davies vive una experiencia aún más especial, el disputar un Mundial en casa, ante su afición y en el país que le abrió las puertas cuando era un niño refugiado.
Además de su carrera deportiva, el futbolista se ha convertido en embajador de buena voluntad de la agencia de la ONU para los refugiados, utilizando su historia para visibilizar la situación de millones de personas desplazadas en el mundo.
El cargo De un campo de refugiados al Mundial en casa: la increíble historia de Alphonso Davies apareció primero en NÓMADAS.