Senadores y ambientalistas de EE. UU. respaldan certificación mexicana de aguacates
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Cartas recientes de senadores de Estados Unidos y de más de 50 organizaciones ambientales y alimentarias reflejan un creciente respaldo internacional a un programa mexicano de certificación que está contribuyendo a reducir la deforestación vinculada a la producción de aguacate.
Más de 50 organizaciones ambientales y alimentarias instaron a las principales cadenas de supermercados de Estados Unidos a abastecerse únicamente de aguacates provenientes de empacadoras certificadas bajo el programa Pro-Forest Agriculture (PFA), administrado por la organización mexicana independiente Guardián Forestal. Al día siguiente, cinco senadores estadounidenses solicitaron a funcionarios del gobierno de Estados Unidos entablar un diálogo con el gobierno mexicano sobre el futuro de PFA y su relación con una iniciativa federal de «cero deforestación» prevista para el sector.
«Estas cartas reconocen los importantes avances que Guardián Forestal, el gobierno de Michoacán y las empresas participantes han logrado para hacer frente a la deforestación impulsada por la producción de aguacate», dijo Daniel Wilkinson, asesor principal de políticas de Climate Rights International. «PFA ha demostrado que el monitoreo independiente y los incentivos de mercado pueden ayudar a proteger los bosques al tiempo que respaldan a los productores responsables.»
Ambas cartas destacaron el éxito de PFA, desarrollado por Guardián Forestal con el apoyo del gobierno de Michoacán. Las organizaciones ambientales lo describieron como «un programa probado con un amplio respaldo entre las empacadoras y los consumidores informados». Los senadores, por su parte, destacaron que PFA es un programa eficaz y basado en evidencia científica que crea incentivos de mercado para que los productores cumplan la legislación ambiental mexicana.
PFA es un programa voluntario de certificación administrado por Guardián Forestal que permite a las empresas aguacateras utilizar monitoreo satelital para evaluar a sus proveedores y excluir huertas vinculadas a la deforestación reciente y otros daños ambientales. Respaldado por comunidades locales afectadas por la pérdida de bosques, la escasez de agua y la violencia asociadas con la expansión de la producción de aguacate, el programa crea incentivos de mercado para que los productores cumplan la legislación ambiental mexicana, al tiempo que contribuye a proteger los bosques y los derechos de las comunidades afectadas.
Ambas cartas también señalaron que cualquier nueva iniciativa federal debería fortalecer —y no reemplazar— a PFA. En abril, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) y la Asociación de Productores y Empacadores Exportadores de Aguacate de México (APEAM), la asociación de productores y exportadores que administra el esquema operativo de las exportaciones de aguacate a Estados Unidos, anunciaron una nueva iniciativa de «cero deforestación» para las exportaciones de aguacate.
Aunque muchos de sus detalles aún no se han dado a conocer, APEAM ha indicado que huertas con deforestación reciente podrían llegar a ser elegibles mediante procedimientos administrativos de regularización y remediación supervisados por autoridades federales. APEAM también ha exhortado a las empacadoras mexicanas a abandonar el programa Pro-Forest Agriculture (PFA).
Las organizaciones ambientales instaron a los supermercados a seguir utilizando PFA como su propio estándar de debida diligencia aun después de que entre en vigor el programa federal, mientras que los senadores pidieron a funcionarios estadounidenses alentar al gobierno mexicano a respaldar PFA como complemento de la iniciativa federal y solicitar aclaraciones sobre los esfuerzos para reemplazarlo.
El informe de Climate Rights International de 2023, Unholy Guacamole, documentó la deforestación generalizada, el acaparamiento de agua y la violencia vinculados a la producción de aguacate en México. Desde entonces, el programa PFA, creado originalmente en Michoacán, se ha expandido hasta incluir a cerca de 80 empacadoras, procesadoras de guacamole y productoras de aceite de aguacate en seis estados, que representan más del 90 por ciento de las exportaciones mexicanas de aguacate a Estados Unidos.
«Cualquier esfuerzo serio del gobierno federal mexicano para combatir la deforestación impulsada por la producción de aguacate merece un firme respaldo», afirmó Wilkinson. «Pero si la SEMARNAT y APEAM realmente están comprometidas con la protección de los bosques de México, deberían respaldar PFA, no buscar desplazarlo. Una iniciativa federal creíble debería reforzar un programa que ya está produciendo resultados medibles con la participación activa de la mayoría de los exportadores mexicanos de aguacate.»
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