<div>"Licencia para matar": cómo Israel asesina con impunidad a centenares de niños palestinos en Cisjordania</div>

Desde el 7 de octubre de 2023, el Ejército de Israel ha asesinado a 235 niños sin que se haya presentado ninguna acusación
Estados Unidos e Israel: quién maneja a quién
El día de su muerte, Mohammad al-Halaq estaba encantado. En el colegio le habían regalado una mochila nueva con el logotipo de Unicef, la agencia de la ONU dedicada a la protección de la infancia. “Estaba muy contento, que le regalaran una mochila era algo fuera de lo común para él”, recuerda Aliyah, su madre. “Vino a la puerta para decirme que tenía esa mochila nueva en la que meter sus lápices y sus bolígrafos”.
Mohammad, de nueve años, corrió a casa y luego volvió a toda prisa al colegio a preguntar si le podían dar otra mochila para su hermano. No pudo ser. Después de comer, salió de la casa para intentar atrapar pájaros con una red que había improvisado. Atrapó uno y se lo enseñó a sus amigos. Lleno de energía, quiso ir a casa de sus abuelos, que vivían cerca.
La familia al-Halaq vive en ar-Rihiya, en las colinas al sur de la ciudad palestina de Hebrón. El lugar se ha hecho tristemente conocido por la violencia que ejercen allí los colonos israelíes, instigados por un ejército cada vez más politizado. Por eso, perder de vista a Mohammad preocupaba a Aliyah, pero ella tenía que hacer la compra y su hijo estaba decidido. Le dijo adiós con la mano mientras se alejaba corriendo. No volvió a verlo con vida.
El sistema no solo respalda a los que disparan, sino que en la práctica les concede licencia para matar
Un soldado israelí disparó en la pelvis a Mohammad en torno a las cuatro de la tarde de aquel día, el 16 de octubre de 2025. Mohammad estaba en el patio del colegio jugando al fútbol con otros niños cuando dos jeeps del ejército israelí se acercaron. Los niños se dispersaron en todas direcciones. Según una de las versiones, un par de adolescentes mayores lanzaron piedras contra los jeeps mientras otros gritaban a los soldados desde una distancia que creían segura.
Un vídeo muestra a un soldado bajándose del jeep y apuntando con su rifle hacia la cima de la colina, donde algunos de los chicos observaban lo que ocurría. Tras los disparos, Mohammad dio un par de pasos y cayó desplomado sobre el suelo. Otros trataron de llegar hasta el niño sangrando, pero los soldados de abajo seguían disparando y lanzando gas lacrimógeno contra ellos.
Aliyah estaba de compras cuando sonó el móvil de su padre. Era su tío llamando a su padre, pero Aliyah tuvo un presentimiento y cogió ella el móvil. “¿Es mi hijo Mohammad? Por favor, dime la verdad, ¿es mi hijo?”, dice Aliyah que preguntó a su tío directamente. “Él colgó cuando se dio cuenta de que era yo”, recuerda.
Mohammad murió en el hospital y su nombre pasó a engrosar la lista de los 235 niños y adolescentes palestinos de Cisjordania asesinados por los soldados israelíes (además de otros 5 asesinados directamente por los colonos), desde el 7 de octubre de 2023. La fecha que marcó el inicio de la guerra de castigo a Gaza tras el ataque de Hamás contra el sur de Israel en el que murieron en torno a 1.200 israelíes, entre los que había unos 800 civiles y 38 niños.
Las represalias por aquel ataque no se limitaron a la Franja de Gaza, donde más de 21.000 niños han sido asesinados (dentro del total de 72.000 palestinos muertos). También las ha sufrido Cisjordania, donde reina la impunidad y las normas para la intervención militar se han flexibilizado.

B’Tselem
“La matanza generalizada y sin precedentes de niños y adolescentes palestinos en Cisjordania es el resultado de la política generalizada israelí de matar a palestinos sin rendir cuentas”, dice Yuli Novak, directora ejecutiva de B’Tselem. Esta organización de derechos humanos ha publicado el informe Infancia desprotegida, sobre los 54 niños y adolescentes palestinos que solo en 2025 han sido asesinados en Cisjordania por las fuerzas israelíes.
“El sistema no solo respalda a los que disparan, sino que en la práctica les concede licencia para matar”, explica Novak, refiriéndose a las declaraciones recientes de Avi Bluth, general de división y jefe del mando central del ejército desplegado en Cisjordania. “Estamos matando como no lo hacíamos desde 1967”, dijo. Según Bluth, “el 96% de los muertos estaban implicados en actos terroristas”, pero B’Tselem dice que es una “mentira descarada”. En su investigación sobre los menores fallecidos en 2025 no encontró pruebas de que ninguno de ellos representara una amenaza ni perteneciera a grupos militantes.
Un portavoz del Ejército de Israel (FDI, por sus siglas en inglés) señala que el Ejército no “ataca intencionadamente a civiles ajenos al conflicto”. “Se examinan e investigan todas las denuncias de daños a personas ajenas al conflicto”, dice este portavoz. “Las FDI y las fuerzas de seguridad de Israel seguirán actuando para frustrar el terrorismo y proteger a los ciudadanos de Israel, sin dejar de respetar la legislación israelí e internacional y tomando medidas para mitigar los daños a la población civil siempre que sea posible”.
De acuerdo con el análisis de Yesh Din, otra organización de derechos humanos, ningún israelí ha sido procesado por el asesinato de un palestino desde octubre de 2023.
La matanza generalizada y sin precedentes de niños y adolescentes palestinos en Cisjordania es el resultado de la política generalizada israelí de matar a palestinos sin rendir cuentas
“Las autoridades y las fuerzas de seguridad israelíes han atacado deliberadamente a niños palestinos, lo que ha dado lugar a genocidio, crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra en la Franja de Gaza, así como a crímenes de guerra en Cisjordania”, concluye un informe publicado la semana pasada por una comisión internacional independiente de la ONU.
“Las pruebas demuestran que los niños palestinos han sido tomados como blanco deliberadamente y asesinados por las fuerzas de seguridad israelíes”, afirmó Srinivasan Muralidhar, presidente de esa comisión. También durante el alto el fuego de cumplimiento parcial de Gaza el pasado mes de octubre. “Los niños siguen siendo asesinados y heridos de gravedad, con un incumplimiento constante por parte de Israel del alto el fuego y de la protección que el derecho internacional exige para los niños palestinos”, añadió Muralidhar.
Rimas Amuri tenía 13 años en febrero de 2025, cuando recibió un disparo en la espalda a las puertas de su casa, en el campo de refugiados de Jenin. Era viernes y estaba jugando en la calle con sus primos. No había ningún alerta de seguridad y el tráfico circulaba con normalidad.
La familia vive cerca de un puesto de control militar, una zona que según Omar, el padre de Rimas, suele considerarse segura. “Simplemente vivíamos nuestra vida con normalidad. Si hubiera sabido que algo iba mal, nunca habría dejado a mi hija salir a jugar a la calle”, dice.
Tras el suceso, las Fuerzas de Defensa de Israel declararon al periódico israelí Haaretz que los soldados “identificaron una figura sospechosa moviéndose cerca de las fuerzas que operaban en la zona”. “Las tropas iniciaron un procedimiento de detención de sospechosos, que incluía interpelar a la persona; al no obtener respuesta, dispararon contra la parte inferior de su cuerpo”, decía el comunicado.

B’Tselem
La investigación de B’Tselem revela que, a la distancia de 40 metros a la que estaban, los soldados podían ver que Rimas era una niña. Ninguno de los testigos oyó ninguna advertencia y, según el informe médico, “Rimas recibió un disparo en la espalda, lo que sugiere que nunca se percató de la presencia de los soldados”.
La policía militar interrogó a los testigos, pero la familia no ha tenido noticias de ninguna investigación. “Si algo así le hubiera ocurrido a una niña israelí, ¿cuál habría sido la reacción?”, dice Omar Amuri. “Estamos en contra de que se mate a nadie, somos iguales que cualquier otra persona”.
La mayoría de los niños asesinados en Cisjordania jugaban al aire libre cuando perdieron la vida. Pero Layla al-Khatib, de 2 años, estaba sentada en el regazo de Taymaa, su madre, dentro de su hogar cuando un soldado israelí le disparó en la cabeza en enero de 2025. Taymaa, que tiene 25 años, sigue demasiado traumatizada como para hablar.
Bassam al-Khatib, padre de Taymaa y abuelo de Layla, cuenta que estaban cenando en familia un sábado por la noche en el segundo piso de su casa de Muthallath a-Shuhada, cerca de Jenin, cuando en las calles cercanas se oyó un alboroto. Los soldados israelíes habían llegado al barrio en tres vehículos civiles con matrículas palestinas y se habían apoderado de un edificio cercano al piso de los al-Khatib. Un tipo de incursión que era más o menos habitual. La familia siguió cenando hasta que, de repente, los disparos se oyeron aterradoramente cerca.
“Mi mujer y yo nos tiramos al suelo, y entonces oí gritar a nuestras hijas, que no paraban de gritar el nombre de Layla”, recuerda Bassam. Entró al dormitorio donde sus hijas se habían refugiado, cogió en brazos a Layla y la sacó a la calle. La casa estaba rodeada de soldados. “”¿Por qué nos han disparado? ¿Por qué han matado a mi nieta?“, dice que preguntó al oficial. ”El oficial llamó a uno de los soldados para que le prestara primeros auxilios, el soldado dijo ‘no puedo ayudarla’, y el oficial dijo que llamarían a una ambulancia, tardó unos 15 minutos“.
Layla fue declarada muerta en el hospital. “Este es un pequeño ejemplo de lo que está sucediendo a nuestro pueblo”, dice Bassam. “¿Cuál es el objetivo de todo esto? ¿Acaso el objetivo del gobierno israelí es matar a nuestros hijos? Por favor, que la historia de Layla marque el fin de la matanza de más niños y de la matanza de seres humanos”.
Un portavoz de las Fuerzas de Defensa de Israel sostiene que los casos de al-Halaq, Amuri y al-Khatib estaban “actualmente bajo investigación por parte de la División de Investigación Criminal de la Policía Militar”. “Una vez concluidas las investigaciones, las conclusiones se remitirán al Cuerpo del Fiscal General Militar para su revisión”, asegura el portavoz, añadiendo que “la gran mayoría de los palestinos asesinados por las tropas de las FDI estaban involucrados en actividades terroristas”.
“En los últimos años se han desarrollado células terroristas armadas en ciudades y campamentos palestinos que ejecutan y facilitan numerosos ataques contra civiles israelíes”, dicen desde el ejército. “Desde 2023, y de forma aún más intensa tras el 7 de octubre, las FDI han actuado de forma exhaustiva desmantelando estas células terroristas con operaciones selectivas antiterroristas y eliminando a terroristas armados y buscados”.
Traducción de Francisco de Zárate