A por el séptimo… Andy Burnham asume este lunes el cargo de primer ministro del Reino Unido

El nuevo líder laborista al frente del Gobierno británico promete dar “respiro” inmediato a los ciudadanos con ayudas públicas y un plan a 10 años para regenerar el país
Qué puede cambiar en el Reino Unido con Andy Burnham como nuevo primer ministro
Y la escena se vuelve a repetir. Un primer ministro británico se va de Downing Street antes de tiempo. Otro entra con promesas de cambio. El podio entra, el podio sale. El gato se da una vuelta.
Andy Burnham se convierte este lunes en la séptima persona en ocupar el puesto al frente del Gobierno desde 2016. El nuevo líder laborista promete que su plan para regenerar el país es a 10 años, casi las mismas palabras que utilizó hace unas semanas el dimitido Keir Starmer.
Dos años después de su victoria histórica en las elecciones generales después de 14 años de gobiernos conservadores, Starmer se despide de sus conciudadanos en medio de la decepción y el descontento. Después de su dimisión formal ante el rey Carlos III, da paso a su colega y antiguo aliado. Burnham se dará este mediodía el mismo paseo a Palacio y entró en Downing Street. El podio, el técnico de sonido y Larry, el gato, son los habituales.
Sin triunfalismo
En un esfuerzo de sobriedad, Burnham insiste en que no es momento para triunfalismos y en que es consciente de las dificultades del país, tocado por las crisis más que otros países en Europa, con ciudades destartaladas, desigual y más aislado después del Brexit. Según el mensaje transmitido a la prensa por su equipo, el exalcalde de Mánchester es “plenamente consciente” de que es la séptima persona al frente del país en una década y también de que la paciencia de los ciudadanos con sus políticos es cada vez más escasa.
Burnham promete hacer pronto anuncios que ayuden a los británicos con sus facturas, especialmente la de la luz, ligada al gas y disparada desde la invasión rusa de Ucrania. Su primer mensaje es que dará “un respiro” a los hogares británicos con ayudas para afrontar los costes del día a día. Una de las maneras de hacerlo, según él, es permitiendo más extracción de petróleo y gas en el mar del Norte. Este plan contrasta con las políticas del Gobierno de Starmer, que había puesto en marcha un proyecto público centrado en la energía renovable.
Los planes a medio y largo plazo, igual que los del Gobierno de Starmer, se centrarán en la nacionalización de servicios públicos privatizados y la construcción de vivienda. En su primer discurso como líder del Partido Laborista este viernes, Burnham dijo que revertirá el neoliberalismo de Margaret Thatcher que ha perdurado en los últimos 40 años.
En cuanto a los servicios públicos privatizados, más allá del proyecto de nacionalización de trenes ya en marcha, Burnham espera asumir el control de Thames Water, la empresa de gestión del agua de la cuenca del Támesis al borde de la quiebra.
