Cuidado con Little Death: Hannah Einbinder y Gillian Anderson apuñalan los clichés del terror en Campamento Miasma
En el género slasher nunca puede faltar un loco asesino, jóvenes que irán muriendo uno por uno, gente incompetente que no hace su trabajo y una final girl que “acabará” con el villano. Incluso junto a estos ingredientes se añaden clichés, situaciones predecibles, violencia excesiva, hipersexualización femenina, una protagonista puritana y varias secuelas o precuelas que revelan el auge y la decadencia de una franquicia.
Todo eso lo tiene Camp Miasma, una saga donde el homicida tiene por cabeza una rejilla de ventilación industrial y emerge de un lago con una lanza metálica. Al igual que otras grandes franquicias como Scream, Halloween, Viernes 13 o La Masacre de Texas, ésta está atravesando por un mal periodo que la mantiene en el videohome de oferta.
La joven cineasta Kris Williams ha sido contratada para revivirla y eso la llevará a buscar a la protagonista de la película original, Billy Presley, quien vive en donde se filmó la primera entrega. Esta no es la historia de cómo iniciará un reboot, sino una sátira al terror sangriento hollywoodense y su forma de mirar al sexo mientras la realidad y la ficción se entremezclan.
Adolescencia, sexo y muerte en Campamento Miasma es la nueva película de la directora y guionista estadounidense Jane Schoenbrun (I Saw the TV Glow, 2024; We’re All Going to the World’s Fair, 2021). Con Hannah Einbinder (Hacks) y Gillian Anderson (The X-Files) en los roles principales, la película rompe con el guion cis para darle paso a lo queer mediante la relación que establecerá Kris con Billy.

Un despertar queer
Dato curioso: mucho se dice que Kris es un alter ego de la directora, pero Hannah (quien le da vida) no cree ello. “No iría tan lejos como para decirle alter ego. Creo que Jane ha imbuido al personaje con ciertos rasgos y verdades emocionales suyas, pero en última instancia, Kris es como una versión de ella en un espejo de la casa de la risa”, opinó.
Lo que sí es que la actriz encontró desde el guion y en conversaciones con la realizadora un paralelismo con el cual conectó con su personaje: “Me sentí identificada con mucho de lo que Kris experimentó en un contexto sexual. Creo que lo que realmente intentaba era averiguar cómo plasmar su expresión corporal, y gran parte de eso se logró gracias al vestuario; ya sabes, encontrar las gafas me ayudó mucho”.
La película tiene varias referencias e incluso cameos al cine que representa. Pero es su manera de detenerse en el miedo a dejar salir el deseo y rendirse al placer lo que le da una vuelta a la convención. Al final, y como muchos recalcan, por algo el asesino que acecha se llama Little Death y en algún momento sale a cumplir su objetivo (si no sabes a qué se refiere esa expresión, este es el momento para buscarla).

¿Dónde ver Adolescencia, sexo y muerte en Campamento Miasma?
Adolescencia, sexo y muerte en Campamento Miasma llegó a salas de cine nacionales a partir de este jueves 13 de agosto. Previamente, la película se estrenó en México a través de la edición 29 del Festival Internacional de Cine Guanajuato (GIFF), donde ganó el premio a Mejor Película en la sección GIFF Premiere, y tuvo su debut internacional en el Festival de Cine de Cannes 2026, en el que obtuvo la Queer Palm y estuvo nominada en la sección Un Certain Regard.
The post Cuidado con Little Death: Hannah Einbinder y Gillian Anderson apuñalan los clichés del terror en Campamento Miasma appeared first on Chilango.
