Estabilidad en el perímetro tras la tensión
La jornada dominical transcurre con total tranquilidad en la frontera de Ceuta y en zonas clave como Benzú, según ha confirmado oficialmente la Delegación del Gobierno. Las autoridades mantienen activos todos los protocolos de prevención.
A pesar de la absoluta normalidad, el dispositivo de seguridad continúa en máxima alerta ante cualquier posible eventualidad que pueda registrarse en las próximas horas en el paso fronterizo.
Vigilancia reforzada y hermetismo oficial
Desde la Delegación del Gobierno se ha optado por no revelar el número exacto de efectivos desplegados en la zona, aunque se subraya que los cuerpos policiales se encuentran plenamente operativos.
Por su parte, fuentes policiales consultadas por la agencia EFE detallan que la vigilancia abarca tanto los alrededores del paso del Tarajal como todo el perímetro y puntos vulnerables a los movimientos migratorios.
Impacto de las convocatorias en redes sociales
La tensióm actual responde a la alerta generada durante el sábado debido a diversos llamamientos difundidos a través de redes sociales que incitaban a realizar un cruce masivo hacia territorio español.
Finalmente, estas convocatorias no se tradujeron en intentos de entrada multitudinaria en suelo ceutí, permitiendo que la jornada transcurriera sin incidentes de gravedad a este lado de la frontera.
Acción policial en territorio marroquí y 294 interceptados
Al otro lado de la frontera, la situación fue notablemente distinta. Fuentes marroquíes confirmaron que se registraron diversos conatos de aproximación en las inmediaciones de Castillejos (Fnideq), a pocos kilómetros del perímetro.
Las autoridades del país vecino elevaron a 294 los migrantes interceptados durante la jornada, en su gran mayoría personas de origen subsahariano que pretendían acceder a Ceuta de forma irregular.
Asimismo, los cuerpos de seguridad marroquíes procedieron a la detención de 61 personas bajo la acusación formal de promover e incitar la inmigración irregular mediante plataformas digitales.
Cargas policiales y expulsión de periodistas
Para frenar los intentos de aproximación, las fuerzas de seguridad de Marroquíes desplegaron una fuerte ofensiva que incluyó el uso de gases lacrimógenos y apoyo aéreo con helicópteros para dispersar a los grupos de migrantes.
La cobertura informativa de estos altercados generó un conflicto diplomático local, ya que tras documentar las cargas policiales, los equipos de EFE y RTVE fueron expulsados de Castillejos bajo la amenaza de retirarles sus acreditaciones y material de trabajo.
