El Likud equipara al regidor neoyorquino con adversarios regionales
El partido Likud, liderado por el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, ha desatado una fuerte controversia al colocar un cartel publicitario gigante en el centro de Tel Aviv. En la lona, el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, aparece retratado junto a figuras de la política internacional como el presidente turco Recep Tayyip Erdogan, el líder supremo de Irán Mojtaba Jamenei y el dirigente de Hizbulá Naim Qassem.
La pieza de propaganda electoral incluye un mensaje directo dirigido a la ciudadanía: “Quieren que Netanyahu pierda… No les dejes ganar”, acompañado por los símbolos oficiales de la formación política gobernante. Este movimiento se produce en el marco de la precampaña de cara a las elecciones previstas para octubre, un proceso adelantado tras la disolución del parlamento en julio.
Tensiones internacionales y cruce de acusaciones
La confrontación entre el mandatario israelí y el regidor estadounidense se ha intensificado notablemente en las últimas semanas. Mamdani ha mantenido una postura profundamente crítica frente a la ofensiva militar en la Franja de Gaza, llegando a tildar recientemente al dirigente israelí de “criminal de guerra” y exigiendo que “debía estar en La Haya” ante el Tribunal Penal Internacional.
Asimismo, el alcalde neoyorquino ha solicitado públicamente que las autoridades de Estados Unidos procedan a la detención de Netanyahu si este participa en la próxima Asamblea General de la ONU. Por su parte, el primer ministro ha respondido argumentando que su detractor “fomenta el odio” y debilita la cohesión comunitaria, mostrando además su inquietud por el impacto de los sectores progresistas del Partido Demócrata en la tradicional alianza bilateral.
Un contexto electoral complejo y estancamiento diplomático
Esta estrategia publicitaria coincide con un escenario desfavorable para la coalición derechista en los sondeos de opinión, así como con declaraciones recientes donde el jefe de gobierno israelí cuestionó la seguridad y demografía del Reino Unido. Paralelamente, los esfuerzos diplomáticos internacionales para lograr una tregua en el enclave palestino atraviesan un momento de estancamiento tras las reuniones mantenidas en Jerusalén.
Las conversaciones mediadas por enviados internacionales no han registrado avances significativos, debido a la negativa del ejecutivo israelí de retirar sus tropas del territorio sin un desarme previo de Hamás. Hasta el momento, el alcalde norteamericano ha evitado emitir una respuesta oficial a la campaña publicitaria emprendida en su contra.
