Evolución continuista en el diseño y acabado de los nuevos dispositivos
Analizar los terminales de Google se ha transformado en un ejercicio recurrente para comprobar la madurez de su ecosistema. A pesar de que la compañía estadounidense suele apostar por bases continuistas, cada iteración pule los fallos del pasado y ajusta las características para competir en el complejo mercado actual frente a rivales directos como el próximo iPhone 18 Pro o las propuestas de Samsung, Xiaomi y Oppo.
En el plano visual, la identidad de la marca sigue intacta y ofrece una personalidad muy marcada. Este año, el modelo prémium llega en tonalidades como arenisca con marcos dorados, verde oliva, gris niebla y una versión en obsidiana con bordes mate. La calidad de construcción ha dado un salto cualitativo considerable frente a las generaciones previas, eliminando los metales excesivamente blandos y los cristales frágiles de antaño.
Google asegura que el dispositivo presenta una resistencia hasta dos veces superior gracias al uso de protección Gorilla Glass Victus 2 tanto en la cubierta delantera como en la trasera. Respecto a los paneles, la gama mantiene dos formatos: una opción compacta de 6,3 pulgadas y la versión superior que alcanza las 6,8 pulgadas. Ambos paneles OLED disfrutan de una tasa de refresco de 120 Hz y alcanzan un pico de brillo máximo de 3.600 nits.
HiLight y el papel protagonista de la inteligencia artificial
La modificación más llamativa se sitúa en la parte trasera, específicamente en el módulo del flash. Este elemento, bautizado como HiLight, incorpora una luz LED que se enciende con los tonos corporativos del asistente cuando el usuario invoca a Gemini. Funciona con el equipo boca abajo y sirve tanto como indicador auditivo-visual de escucha activa como de sistema de notificaciones personalizadas por colores para contactos específicos.
Bajo el chasis, el procesador Tensor G6 asume el control del sistema con solvencia. Aunque no compite en fuerza bruta pura frente a los procesadores más rápidos del sector, su verdadero potencial reside en la gestión de tareas inteligentes. Destacan herramientas como el sistema de transcripción en tiempo real, capaz de interpretar el habla natural y aplicar correcciones dinámicas sin interrumpir el flujo.
Resulta llamativo el recorte en la memoria temporal respecto al curso anterior, reduciéndose de 16 GB a 12 GB de RAM, una modificación que no afecta en absoluto a la fluidez general. Por el contrario, la capacidad energética disminuye ligeramente hasta los 4.850 mAh en la variante XL, ofreciendo una autonomía correcta para una jornada completa, aunque por debajo de otros competidores directos.
Un apartado fotográfico que mantiene el nivel de referencia
El sistema de lentes conserva los cimientos técnicos con un sensor principal de 50 megapíxeles, un gran angular de 48 megapíxeles y un teleobjetivo de idéntica resolución, todos ellos acompañados de componentes físicos de mayor tamaño para capturar más luz. Las capturas nocturnas y diurnas demuestran el excelente trabajo del procesado digital de la casa.
El teleobjetivo permite un acercamiento óptico de 5x y un alcance digital de hasta 120x. Además, se añade la función de captura automática inteligente para extraer fotogramas limpios directamente desde los clips de vídeo guardados, compaginando la grabación en movimiento con imágenes fijas de alta calidad.
Valoración final y conclusiones de compra
Considerando los precios actuales del mercado de gama alta, el nuevo buque insignia de la gran G se posiciona como una de las opciones más equilibradas. La versión XL se comercializa por 1.399 euros, mientras que el modelo estándar parte de los 1.199 euros.
A pesar de contar con una batería justa y una menor cantidad de memoria respecto a su antecesor, la experiencia de uso global, la pantalla y el rendimiento de sus cámaras compensan dichos apartados. Para aquellos usuarios que utilicen dispositivos de Apple y contemplen dar el salto al ecosistema Android, o bien busquen renovar su actual gama alta, esta alternativa se sitúa como una compra sumamente recomendable.
