Las empresas enfrentan fuertes pérdidas financieras por ignorar la normativa ambiental y social
Especialistas en derecho corporativo pertenecientes a la firma Santamarina+Steta han lanzado una advertencia sobre el impacto financiero que están resintiendo los negocios debido al incumplimiento de normativas ecológicas, sociales y de gobernanza, conocidas globalmente bajo el acrónimo ESG.
La evolución de los criterios ESG en la economía global
Durante una revisión de las tendencias actuales, Juan Carlos Machorro, socio especialista en el área transaccional de la firma legal, detalló que estos parámetros han madurado de forma significativa. En la actualidad, las exigencias regulatorias se reflejan de manera clara tanto en las políticas públicas nacionales como en las internacionales, las cuales sirven como brújula para que los grandes corporativos ejecuten operaciones transfronterizas y regionales de gran envergadura.
El experto contextualizó el trayecto de esta tendencia económica al señalar: “El tema ESG surgió en Europa, luego fue impulsado por la administración Biden y ahora está siendo vapuleado por la administración Trump 2.0. Sin embargo permanece vigente, ya se incorporó en los marcos regulatorios de varios países y sin duda va a seguir adelante, bajo la configuración de la nueva economía corporativa de capitalismo responsable con el planeta“.
Sanciones económicas y pérdida de competitividad
Por otro lado, el especialista Emilio Gaytán advirtió que el sector empresarial ya está sufriendo el impacto tangible de estas omisiones a través de la contabilización de externalidades negativas. Esto se traduce en gastos imprevistos, sanciones monetarias severas, costos destinados a la mitigación de daños o la negación absoluta de financiamientos y oportunidades de negocio, lo que obliga a los directivos a buscar acompañamiento jurídico especializado.
El abogado enfatizó que la perspectiva empresarial ha tenido que transformarse obligatoriamente para mantenerse vigentes en el mercado actual: “No solo es queremos ser verdes o socialmente responsables. Ahora la pregunta es ¿Qué tenemos que hacer para cumplir y ser más competitivos? Por ejemplo, hay sectores clave, como el de las aerolíneas, que tienen serios retos para llegar a los estándares de combustible sostenible que ahora están resintiendo de manera importante la contingencia del cierre del Estrecho de Ormuz. Aquellas que compensaron sus políticas a tiempo, ahora gozan de importantes ventajas competitivas”.
Obligación legal y riesgo de cancelación de proyectos
En la misma línea, Elena Ocampo, asociada de la organización legal, puntualizó que cumplir con estos estándares dejó de ser una acción voluntaria o de carácter filantrópico para consolidarse como un requisito indispensable. Hoy en día, estas normativas funcionan como un condicionante para acceder a créditos bancarios, obtener estímulos gubernamentales o atraer nuevas inversiones de capital.
Para concluir, la especialista subrayó la urgencia de atender este panorama para salvaguardar la viabilidad de las inversiones: “La política social y ambiental ya está definiendo y estableciendo estándares que permean a todos los mercados, por lo que su incumplimiento o descuido ya impactan las finanzas de las empresas. no solo para fines de mitigación, sino también para prevención de riesgos. Empezamos a ver mucha preocupación en las empresas para evitar eventuales cancelaciones de proyectos, lo cual puede ser catastrófico para sus finanzas.”.
