Una violenta agresión en territorio ocupado
Un equipo de profesionales de la cadena norteamericana NBC News y una ciudadana palestina sufrieron una brutal agresión física este sábado en Cisjordania. El episodio pone de manifiesto el constante incremento de las acciones violentas perpetradas por colonos en la región.
Los hechos ocurrieron concretamente en la localidad de Jalud, situada en las inmediaciones de Nablus. Cuatro integrantes del medio extranjero se encontraban realizando una entrevista a Aida Ahmed Abdullah y a sus allegados cuando se desató el ataque sorpresa.
Dinámica del ataque coordinado
Testimonios recogidos en el lugar señalan que la familia afectada venía sufriendo una intensa campaña de acoso que culminó con su expulsión de la vivienda. Las cámaras del medio captaron la llegada intimidante de un vehículo gris con matrícula israelí que se aproximó de forma hostil.
Del automóvil descendieron cuatro individuos con el rostro tapado portando bastones y objetos contundentes. Los agresores la emprendieron a golpes tanto contra los reporteros como contra la mujer, además de destrozar el parabrisas del vehículo de prensa y lanzar piedras antes de huir.
Consecuencias médicas y disturbios paralelos
Como resultado de la paliza, tres de los periodistas requirieron asistencia sanitaria urgente por parte de la Media Luna Roja. Por su parte, la entrevistada tuvo que ser ingresada en un centro hospitalario, aunque los médicos confirmaron que su vida no corre peligro.
La jornada estuvo marcada por otros altercados graves en las cercanías, incluyendo acciones de hostigamiento en la localidad de Qusra. En este punto, decenas de colonos lanzaron piedras y rociaron con gas pimienta a trabajadores locales, obligando a intervenir al Ejército israelí para calmar la situación.
Reacciones políticas y críticas al Ejecutivo
Ante la escalada de tensiones, la administración del primer ministro Benjamín Netanyahu emitió un comunicado oficial en el que condenó los «actos criminales de violencia cometidos en las aldeas de Qusra y Jalud» por «un puñado de alborotadores que violan la ley».
A pesar de esta condena formal, diversos sectores de la oposición han recriminado al Gobierno su pasividad. Gadi Eisenkot, líder del partido Yashar!, calificó lo sucedido como «una vergüenza en materia de seguridad, liderazgo, política y valores».
En la misma línea se pronunció el dirigente centrista Yair Golán, quien advirtió que «el terrorismo judío en Cisjordania pone en peligro la seguridad de Israel». Golán recriminó al Ejecutivo permitir esta anarquía que obliga a desviar recursos de defensa castrense constantemente.
