El trasfondo de una salida inesperada en Warner Bros.
La profunda reestructuración creativa impulsada por James Gunn y Peter Safran al frente de la franquicia de superhéroes continúa generando tensiones internas. Mientras los seguidores de la editorial aguardan la confirmación de quién asumirá el rol estelar en la próxima etapa, la intérprete que encarnó a la icónica amazona durante la última década ha decidido alzar la voz. Lejos de mantener una postura neutral, la artista israelí ha expresado su descontento con la forma en que los nuevos altos mandos ejecutaron los cambios en la propiedad intelectual.
En las etapas iniciales de la transición directiva, los reportes apuntaban al desarrollo de una tercera entrega cinematográfica bajo la dirección de Patty Jenkins, con la participación asegurada de su protagonista original. Sin embargo, aquel panorama se desvaneció rápidamente con el cambio de rumbo estratégico en los estudios, lo que motivó a la actriz a reflexionar públicamente sobre los métodos corporativos utilizados en el proceso de renovación.
Críticas abiertas hacia la directiva y los despidos
Durante su participación en un conocido formato de entrevistas, la protagonista de las adaptaciones previas expuso su perspectiva sobre los movimientos ejecutivos que sacudieron a la industria del entretenimiento. Las decisiones afectaron tanto a proyectos en desarrollo como a figuras consolidadas dentro del entramado de producciones cinematográficas.
“A mí me dijeron justo lo contrario. Me dijeron algo así como: “Vamos a desarrollar [Wonder Woman 3] contigo”. Pero vi cómo se trató a todos los demás, ¿verdad? La situación de Henry Cavill no se gestionó con elegancia, por decirlo suavemente. Lo mismo ocurrió con Patty. No se gestionó con elegancia”, criticó Gal Gadot en una entrevista concedida al podcast Happy, Sad, Confused.
A pesar de su disconformidad con los protocolos de la compañía, la intérprete restó dramatismo a la disputa gremial y reconoció los intereses profesionales de los nuevos responsables del estudio. “Todos somos adultos, está todo bien. Y ni siquiera se trata de ellos. Están ahí, y están ahí para defender aquello en lo que creen, así que está todo bien. Estoy muy agradecida por haber tenido la oportunidad de llevar estas botas, de que el personaje haya sido tan aclamado y haya sido el vehículo en ese momento concreto”, se consoló en cualquier caso.
Consejos para la sucesora y el futuro personal
Consultada sobre la futura elección de la actriz que tomará el relevo en el papel principal dentro de las nuevas producciones, la exprotagonista envió un mensaje enfocado en la responsabilidad simbólica que conlleva portar el traje en la gran pantalla.
“Solo puedo desear que quienquiera que sea se embarque en este viaje lo haga con el corazón puro. Porque por mucho que parezca que estamos hablando de películas y superhéroes y bla, bla, bla, este personaje significa realmente mucho para muchos de nosotros”, asegura. Asimismo, aconsejó a la próxima incorporación del elenco que “lo use de verdad con respeto y aporte todo el amor y la luz que pueda a este mundo. Disfruta del viaje. Nunca fue mía. Yo siempre fui solo un vehículo. Esto es Hollywood”.
Más allá de las diferencias creativas con la gerencia actual, la actriz admitió que su regreso al papel ya no resulta viable debido a sus prioridades personales actuales y las exigencias de tiempo que demanda una superproducción de esta magnitud.
“Mira, todo depende del guion y, normalmente, del director. Creo que si tuviera que hacer, por ejemplo, otra película de Wonder Woman, no estoy segura de que pudiera en esta etapa de mi vida, con cuatro hijos, con sus diferentes colegios y todo eso, tener que estar pendiente de todos ellos durante un periodo de tiempo tan largo. A estas alturas, ya no encaja con mi vida”, sentencia.
