La trayectoria de uno de los intérpretes más importantes de la música romántica en México no solo se recuerda a través de sus grabaciones discográficas, sino también recorriendo los espacios urbanos que marcaron sus primeros años de vida. En la alcaldía Azcapotzalco, vecinos y visitantes pueden sumergirse en una ruta turística y cultural diseñada para recordar la faceta más íntima del icónico artista.
Bajo el nombre de El Universo de José José, esta iniciativa invita a descubrir anécdotas, objetos personales y sitios clave vinculados con la infancia y juventud del cantante, justo en el marco de las actividades conmemorativas por su aniversario luctuoso, que se conmemora este 28 de septiembre.
Un trayecto musical a bordo de La Nave del Olvido
El punto de partida de esta aventura nostálgica es el Hormibús, el tradicional tranvía de la demarcación, desde donde comienza un viaje sonorizado permanentemente por los grandes éxitos del artista. La travesía inicia con la melodía Grandeza Mexicana, tema que sirvió para marcar el retorno del cantante a los escenarios en 1994. De acuerdo con los guías locales, parte del videoclip de dicha canción se grabó en el centro de la alcaldía, incluyendo el mercado tradicional y el jardín principal, donde el vocalista saludó efusivamente a los locatarios y compradores antes de retomar las cámaras.
El Parque de la China y el homenaje de bronce
Una de las paradas obligatorias del trayecto es el Parque de la China, ubicado en la tradicional colonia Clavería. En este sitio se encuentra emplazada una estatua de bronce dedicada al intérprete, elaborada por el escultor Rogelio Fernández e inaugurada en 2007 gracias a la iniciativa de allegados al artista. El diseño original contemplaba una postura con los brazos abiertos, pero finalmente se optó por representarlo con el micrófono en alto, una de sus características más icónicas sobre los escenarios. Como detalle singular, debido al proceso de fundición del metal, la pieza final resultó ligeramente más pequeña que las proporciones reales del homenajeado.
Este espacio público posee además un fuerte arraigo histórico debido a su vínculo con la familia Matsumoto y el paisajista japonés Tatsugoro Matsumoto, reconocido por introducir los árboles de jacaranda a la Ciudad de México. Tras su fallecimiento, el predio fue donado para el disfrute de la ciudadanía.
Anécdotas cotidianas del vecino más querido
Durante la visita al parque, los relatos de amigos y conocidos revelan la enorme sencillez que caracterizaba al artista en su vida diaria. Testimonios locales recuerdan que el intérprete podía demorar horas firmando autógrafos y atendiendo con paciencia a cada persona que lo reconocía en la calle, transformando cualquier comida cotidiana en un prolongado encuentro con sus admiradores.
La casa de la infancia y los recuerdos escolares
El recorrido prosigue su marcha hasta detenerse frente al inmueble donde creció José Rómulo Sosa Ortiz, nombre de pila del cantante, quien llegó a la colonia Clavería cuando contaba con apenas dos meses de edad. Criado en un entorno profundamente artístico —siendo hijo de una pianista concertista y un tenor de ópera—, su infancia estuvo marcada tanto por la música como por dificultades económicas que lo obligaron a colaborar desde temprana edad en las labores familiares.
Entre los relatos más entrañables destaca la señal que su madre utilizaba cuando él y su hermano regresaban de la escuela: al no existir la tecnología móvil actual, colgaba una bolsa de plástico en un árbol para indicarles que debían aguardar en la banqueta consumiendo jitomates con limón y sal mientras ella regresaba.
El Parque de los Vagos y las serenatas nocturnas
Otra parada fundamental en el itinerario es el llamado Parque de los Vagos, un sitio frecuentado por la juventud local donde el cantante ensayaba junto a sus amigos las piezas musicales que posteriormente interpretarían en largas serenatas nocturnas dedicadas no solo a parejas, sino a familiares y vecinos, las cuales solían extenderse desde la medianoche hasta las primeras horas del amanecer.
La colección privada en la Casa de Cultura
La experiencia culmina en la Casa de Cultura Azcapotzalco, recinto que alberga la exposición temporal con objetos personales del artista. En este espacio, los asistentes son recibidos por un holograma interactivo que da paso a una muestra integrada por su cuna original, prendas utilizadas en conciertos, material fotográfico familiar y una reproducción exacta de la marquesina del legendario centro nocturno El Patio. Dicha exhibición permanecerá abierta al público hasta el 28 de septiembre de 2026, ofreciendo a los seguidores del Príncipe de la Canción una oportunidad única para conectar de cerca con su legado.
