Frente a una de las problemáticas sociales más apremiantes en el territorio nacional, el ámbito cultural alza la voz. Con la puesta en escena titulada ‘Ni Una Más, Nos Queremos Vivas’, la creadora escénica Diana Reséndiz impulsa un ejercicio de memoria colectiva, protesta y análisis profundo sobre los diversos abusos que enfrentan las mujeres cotidianamente.
De acuerdo con la actriz Imelda Castro en entrevista exclusiva, este proyecto germinó en un taller impartido por la propia directora junto a un grupo de adolescentes y jóvenes. La iniciativa original surgió cuando las alumnas planeaban ausentarse de las aulas para acudir a la marcha del Día Internacional de la Mujer, momento en el que la docente propuso canalizar esa inquietud creativa hacia la dramaturgia y la denuncia pública.
Mediante la fusión de vivencias personales, recuerdos compartidos y un análisis del contexto actual, el elenco estructuró una escaleta que integra problemáticas sociales e históricas, señalando aquellos estereotipos que se reproducen de manera sistemática en la sociedad.
Desentrañando las agresiones normalizadas del sistema patriarcal
El propósito central de la producción radica en visibilizar cualquier forma de agresión y evidenciar las estructuras de poder que restringen el desarrollo de las mujeres. Según explicó Castro, la propuesta artística confronta las ideas preconcebidas sobre la inferioridad de género que históricamente han perpetuado diversas figuras de autoridad e intelectuales a lo largo del tiempo.
Lejos de centrarse exclusivamente en un caso trágico, la propuesta busca incentivar el debate sobre los comportamientos normalizados, las masculinidades hegemónicas y la urgencia de frenar la pérdida de vidas humanas. Utilizando un formato íntimo y directo, el montaje compromete al público con una realidad imposible de ignorar.
La relevancia de la historia recae precisamente en su familiaridad con la cotidianidad. Según la postura de la intérprete, resulta innegable que una abrumadora mayoría de mujeres ha padecido algún episodio hostil en su entorno laboral, afectivo o familiar, lo que genera una conexión inmediata con los asistentes al recinto.
Un esfuerzo independiente comprometido con la memoria
Sobre el escenario, Imelda Castro comparte créditos con un talentoso elenco conformado por Carlos Mendoza, la propia Diana Reséndiz, Ginés Cruz, Angie Mcastel, Carlos Medina, Ollinkan Hurtado, Natali González, Raiden Negrete, Nathali Aboytes y Javier Morelos. Todos ellos tejen una narrativa que oscila entre el dolor, la dignidad y la resistencia colectiva.
Para la compañía, el montaje significa un recordatorio necesario de que detrás de las estadísticas oficiales existen nombres propios, círculos familiares y futuros truncados violentamente. Asimismo, la persistencia de la directora por mantener vigente este proyecto refleja los retos monumentales que enfrenta la producción independiente en el sector cultural del país.
El proyecto artístico cuenta con presentaciones programadas en el Foro Shakespeare, ubicado en la calle Zamora número 7 de la colonia Condesa, con funciones exclusivas pactadas para los miércoles 2 y 9 de septiembre en punto de las 20:30 horas.
