Contexto sobre la salida del funcionario
El dirigente de la Junta Municipal de Agua y Saneamiento, Alan Falomir Sáenz, aclaró de manera pública que la reciente baja de Juan Blanco del servicio responde fundamentalmente a una cuestión de carácter laboral, deslindando así la decisión de motivaciones de otra índole y reiterando que el proceso sigue los cauces regulares institucionales.
Durante un encuentro con medios de comunicación, el funcionario detalló que no dispone de los pormenores administrativos que rodearon la determinación. Según sus declaraciones, el expediente no se encuentra bajo la órbita de su competencia directa, lo que limita su capacidad para ofrecer un informe pormenorizado sobre los factores que propiciaron esta resolución dentro de la estructura gubernamental.
Deslinde de responsabilidades y competencias
Falomir Sáenz enfatizó que las atribuciones de la dependencia a su cargo se circunscriben estrictamente a la gestión del agua y saneamiento, por lo que cualquier movimiento de personal ajeno a sus áreas operativas primarias debe ser atendido y esclarecido por las instancias especializadas en recursos humanos y normatividad laboral.
Al ser cuestionado sobre las especulaciones en torno al caso, el titular de la dependencia sostuvo que las áreas jurídicas y administrativas correspondientes serán las únicas facultadas para evaluar la situación en su totalidad y, en caso de considerarlo pertinente, emitir los comunicados oficiales con los pormenores del procedimiento.
De este modo, la directiva de la junta busca mantener la transparencia operativa y dejar claro que las decisiones administrativas se apegan a los reglamentos vigentes, evitando interpretaciones políticas en torno a un proceso que, según reiteró la autoridad, se mantiene estrictamente en el terreno laboral.
