Luto en el deporte merideño
El balompié nacional viste de luto tras confirmarse el fallecimiento de Nelson José Paredes Mora, una figura emblemática del deporte en la región andina, conocido popularmente en el ámbito futbolístico como “Calabaza”, un remoquete que solía llevar con discreción. Su deceso se produjo en las primeras horas de la mañana de este viernes 4 de septiembre, dejando un vacío irremplazable en la comunidad deportiva.
Nacido en la ciudad de Mérida el 20 de enero de 1950, creció en el seno de una reconocida familia con una sólida tradición vinculada a diversas disciplinas atléticas. Vecino entrañable de las inmediaciones de la emblemática Plaza de El Llano, su vida estuvo indisolublemente atada a la pasión por la cancha desde su más tierna juventud.
Una trayectoria destacada en el balompié nacional
Los inicios de su carrera deportiva estuvieron marcados por su destacada participación en las categorías menores y selecciones aficionados del estado Mérida, donde rápidamente sobresalió por su talento técnico y visión táctica. Dichas virtudes le abrieron las puertas para vestir la camiseta de la Selección Nacional de Venezuela, antecedente directo de la actual Vinotinto.
En el ámbito del profesionalismo rentado, su nombre quedó grabado en la historia inicial del Portuguesa F.C., formando parte de las filas del naciente conjunto rojinegro durante la temporada de 1973. Asimismo, mantuvo un vínculo cercano con el Estudiantes de Mérida F.C., institución en la cual vio acción durante algunos encuentros de carácter amistosos disputados en el bienio comprendido entre 1974 y 1975.
Legado como formador y dirigente
Tras culminar su etapa como jugador activo, optó por volcar su vasta experiencia en la enseñanza y captación de nuevos talentos. Asumió un rol protagónico como instructor en la Escuela de la Universidad de Los Andes (ULA), la cual operaba en las instalaciones del Estadio Lourdes.
Su capacidad táctica y liderazgo lo llevaron a comandar una gran variedad de conjuntos aficionados, así como las representaciones del Colegio de Ingenieros. Durante su etapa en la capital venezolana, también demostró su calidad competitiva al participar en los tradicionales torneos ibéricos.
En su etapa de madurez institucional, asumió la responsabilidad como presidente de la Fundación Glorias Deportivas, Capítulo Mérida, desde donde abogó por el bienestar de los atletas que dieron gloria a la nación. La partida de Nelson deja una huella profunda en quienes compartieron su amistad y en las múltiples generaciones que se beneficiaron de su sabiduría futbolística.
