Cuestionan el formato y trasfondo del informe municipal
El reciente informe de labores del alcalde Marco Bonilla generó reacciones encontradas en el ámbito legislativo local. La diputada de Morena, María Antonieta Pérez Reyes, externó su inconformidad con el desarrollo de este ejercicio público, al asegurar que el evento se desvirtuó por completo para priorizar intereses partidistas y la exhibición de figuras políticas tradicionales.
Para la legisladora, el formato elegido por la administración municipal dejó de lado la esencia principal de un ejercicio de transparencia, convirtiéndose en una plataforma propagandística. Según su perspectiva, la presencia de personajes históricamente vinculados al calderonismo y el fuerte protagonismo de la gobernadora María Eugenia Campos Galván evidenciaron que el evento funcionó más como una pasarela política que como un canal efectivo de comunicación con los habitantes.
Un informe calificado como un montaje político
Profundizando en sus críticas sobre la puesta en escena del evento, Pérez Reyes no dudó en emplear duras calificativas para describir lo presenciado durante la comparecencia del edil. La representante popular describió el encuentro público como “el escenario de una novela barata”, restándole seriedad a los logros presentados por el equipo del gobierno municipal.
Durante su pronunciamiento, la diputada focalizó parte de su descontento en los discursos emitidos por las principales autoridades del estado y del municipio. Señaló que la narrativa oficial intentó proyectar una realidad que, desde la óptica de la oposición, dista mucho de las condiciones cotidianas que enfrentan diversos sectores vulnerables en la entidad.
Señalamientos sobre pendientes sociales y de seguridad
Uno de los puntos centrales en la crítica de la legisladora juarense fue la mención de los programas de salud dirigidos a la infancia. Específicamente, cuestionó el discurso de la mandataria estatal en torno a la atención médica y los tratamientos oncológicos brindados a niñas y niños originarios de la Sierra de Chihuahua.
Pérez Reyes argumentó que destacar estos logros sanitarios resulta incongruente frente a múltiples problemáticas sociales que, de acuerdo con su postura, siguen sin recibir atención adecuada ni justicia por parte de las instancias gubernamentales. En este sentido, la diputada enumeró una serie de casos críticos que continúan generando exigencias de resolución ciudadana:
- Los casos de las familias afectadas por la tragedia del Crematorio Plenitud.
- La situación de desamparo que enfrentan los familiares de los custodios asesinados en el interior del Cereso estatal.
- La persistente demanda de justicia por parte de los colectivos de familias de personas desaparecidas.
La congresista enfatizó que estos sectores vulnerables continúan esperando respuestas institucionales concretas, por lo que consideró fuera de lugar presumir avances administrativos cuando existen deudas pendientes con las víctimas de la violencia y la omisión oficial.
Alianzas partidistas y opacamiento de la alcaldía
Hacia el cierre de sus declaraciones, la representante de Morena reflexionó sobre la dinámica de poder que se proyectó durante la ceremonia. A su juicio, la estructura del evento dejó en evidencia las actuales correlaciones de fuerza dentro del Partido Acción Nacional, restándole protagonismo al propio alcalde.
Pérez Reyes apuntó que el edil Marco Bonilla quedó completamente “eclipsado” ante la intervención de las figuras nacionales del calderonismo y el peso político de la titular del Ejecutivo estatal. La legisladora concluyó que la participación de Campos Galván en el informe municipal solo reafirmó, ante los ojos de la ciudadanía crítica, una percepción de frivolidad en la manera en que se administra el poder público en el estado de Chihuahua.
