Modificación de medidas cautelares en proceso por homicidio
Un individuo señalado por su presunta responsabilidad en la muerte de un ciudadano de 63 años logró eludir el ingreso al Centro de Readaptación Social (Cereso), por lo que continuará su procedimiento legal bajo la modalidad de arraigo domiciliario. La decisión fue emitida por el juez Juan Pablo Campos, quien autorizó que el imputado, identificado como Luis Fernando E. I., permanezca confinado en su vivienda, custodiado mediante un brazalete electrónico y vigilancia policial permanente.
La diligencia judicial donde se avaló esta modificación tuvo lugar de manera privada en las instalaciones del Hospital Ángeles, recinto médico donde el acusado se encuentra internado desde hace varios días. Pese a que en una fase previa se había dictado la prisión preventiva con el propósito de ingresarlo formalmente al reclusorio a partir del 29 de agosto, su estado de salud y su consecuente hospitalización frenaron dicho traslado.
Restricciones y controles estrictos durante el proceso
Bajo las nuevas condiciones impuestas por la autoridad judicial, el procesado estará sujeto a severas limitaciones para garantizar su localización y evitar riesgos a la sociedad. Entre las medidas dictadas destacan la prohibición absoluta de salir de la ciudad, la obligación de someterse a exámenes toxicológicos cada siete días, así como la restricción temporal para conducir automóviles.
Asimismo, el dictamen judicial contempla una orden de restricción rigurosa que le prohíbe acercarse, comunicarse o establecer cualquier tipo de contacto con los deudos de la víctima, salvaguardando de esta manera la tranquilidad y seguridad de los familiares afectados por los hechos.
Argumentos médicos y postura de la fiscalía
Durante la audiencia, la defensa legal sustentó su petición señalando que Luis Fernando E. I. presenta una condición psiquiátrica que presuntamente pondría en peligro su integridad física en caso de ingresar a una prisión convencional. Para fundamentar este argumento, se aportó un expediente clínico evaluado directamente por el juzgador.
No obstante, el titular de la fiscalía de la Zona Centro, Heliodoro Araiza, puntualizó que los elementos recabados hasta el momento resultan insuficientes para clasificar al imputado como inimputable debido a un trastorno mental. De este modo, la investigación y el juicio avanzarán con las restricciones domiciliarias ya establecidas hasta esclarecer por completo su grado de participación en el fallecimiento del hombre de 63 años.
