Una nueva jornada de inseguridad sacude la capital sinaloense
La ciudad de Culiacán vivió horas de alta tensión tras una serie de ataques armados, incendios intencionales y actos de rapiña perpetrados por comandos en diferentes sectores de la capital del estado. Pese a la magnitud de los daños materiales registrados en residencias y unidades automotrices, las corporaciones de seguridad no confirmaron el registro de personas heridas o fallecidas durante estos eventos violentos.
Los incidentes comenzaron a reportarse de manera simultánea en distintos puntos estratégicos de la mancha urbana, lo que generó movilización policial y temor entre los habitantes locales. Los agresores utilizaron tácticas similares en la mayoría de los casos, empleando vehículos para derribar accesos, armas de alto calibre y artefactos incendiarios.
Ataques coordinados a viviendas y despojo de unidades
Uno de los primeros reportes se originó en la colonia Díaz Ordaz, sitio en el cual civiles armados interceptaron a un automovilista para despojarlo de su unidad mediante detonaciones al aire destinadas a intimidarlo. Minutos más tarde, en ese mismo vecindario, una finca particular fue rafagueada, evidenciando impactos de bala en la estructura frontal, aberturas y ventanales.
Una situación de mayor gravedad se presentó en la colonia Rafael Buelna, donde una propiedad de dos niveles recibió múltiples descargas de armas automáticas. Durante esta agresión, los sujetos prendieron fuego a un automóvil que se hallaba estacionado en el interior de la cochera, propagándose las llamas hacia el interior y comprometiendo la integridad del inmueble.
Impactos con vehículos y fuego en zonas residenciales
La estela destructiva continuó sobre la avenida México 68. En dicho sector, individuos a bordo de un automóvil compacto de la marca Toyota colisionaron de manera intencional contra el portón de una residencia para abrirse paso, culminando la acción con una lluvia de proyectiles de arma de fuego hacia la fachada.
Un escenario idéntico se desarrolló en el sector Chapultepec, donde los agresores intentaron derribar el acceso principal de otra casa utilizando un automotor como ariete. Al fallar en su intento inicial de ingreso, decidieron prender fuego al vehículo y disparar de forma indiscriminada contra el edificio.
Finalmente, una llamada de emergencia alertó sobre disturbios similares en la zona de Colinas de San Miguel. En este punto, los atacantes estrellaron un carro contra la entrada principal de un domicilio y procedieron a incinerarlo, ocasionando que el fuego se extendiera hacia partes del edificio. Tras estos acontecimientos, las fuerzas de seguridad implementaron patrullajes y dispositivos de vigilancia en todo el municipio para restablecer el orden y dar con los responsables.
