El origen de la pugna por el control universitario
La disputa política por el control de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) entre el gobernador Rubén Rocha Moya y el exrector Héctor Melesio Cuén Ojeda trascendió los límites de la administración estatal para vincularse de manera directa con uno de los eventos de seguridad más relevantes de los últimos años: la reunión del 25 de julio de 2024.
Lo que en un inicio comenzó como una ruptura entre antiguos aliados políticos evolucionó rápidamente hacia una confrontación institucional abierta. Durante meses, el gobierno de Sinaloa impulsó acciones legales y administrativas contra figuras clave vinculadas a la estructura de la universidad, intensificando la presión sobre el grupo político que lideraba Cuén. La intensidad de las tensiones obligó incluso a actores de la administración federal a intervenir con llamados a la mesura para desactivar el conflicto.
La versión de la reunión y la mediación solicitada
El punto de inflexión ocurrió cuando el narcotraficante Ismael “El Mayo” Zambada señaló públicamente que su captura en Estados Unidos estuvo precedida por un engaño, en el cual fue citado bajo el argumento de fungir como mediador para resolver las diferencias políticas entre Rubén Rocha Moya y Héctor Melesio Cuén.
Según la narrativa del cofundador del Cártel de Sinaloa, fue Joaquín Guzmán López quien le solicitó su presencia en el encuentro para pacificar las rencillas locales. Zambada indicó que en la cita también estarían presentes el propio gobernador y Iván Guzmán Salazar. No obstante, desde que salieron a la luz estas declaraciones, Rubén Rocha Moya ha negado categóricamente cualquier participación en dicho encuentro, argumentando que el día de los hechos se encontraba fuera del estado.
El asesinato de Cuén y la contradicción oficial
La relevancia de aquella reunión aumentó drásticamente tras confirmarse el homicidio de Héctor Melesio Cuén Ojeda, perpetrado precisamente el 25 de julio de 2024. En su declaración, El Mayo Zambada aseguró haber visto a Cuén en el inmueble donde posteriormente fue privado de la libertad y afirmó que el exrector fue asesinado en ese mismo sitio.
Esta versión aportada por el capo contradijo de forma frontal la narrativa inicial presentada por la fiscalía y las autoridades locales de Sinaloa, las cuales habían sostenido que el político y empresario había perdido la vida durante un ataque armado en una gasolinera en el marco de un aparente intento de robo.
Un episodio bajo la lupa pública en Sinaloa
El desarrollo de estos acontecimientos dejó abiertas profundas dudas sobre las ramificaciones del conflicto político por la UAS, las circunstancias reales detrás del homicidio de Cuén y las motivaciones de la captura de El Mayo Zambada en territorio estadounidense.
Mientras las investigaciones continúan arrojando tensiones en el escenario político regional, el gobernador Rubén Rocha Moya se ha desmarcado por completo de cualquier nexo con la reunión referida o con líderes del narcotráfico. Los hechos del 25 de julio de 2024 continúan marcando uno de los periodos de mayor escrutinio institucional y político en la historia reciente de Sinaloa.
