Avanza el plan para abatir el rezago histórico
El gobierno local ha logrado reducir de manera significativa el volumen de fraccionamientos que se encontraban en el limbo administrativo. La Síndica Municipal, Olivia Franco, dio a conocer que de un total inicial de 431 desarrollos que presentaban retrasos, en la actualidad la cifra se ha recortado a 234 expedientes pendientes de recepción formal.
Este avance forma parte de una estrategia intensiva para solucionar una problemática heredada de gestiones pasadas. De acuerdo con los datos aportados por la funcionaria, al comienzo de este esfuerzo se contabilizaban trámites rezagados que databan incluso del año 1993, mientras que los casos más antiguos que continúan bajo análisis corresponden aproximadamente al periodo del año 2004.
Con este panorama de reducción, el proceso entra ahora en su fase definitiva, una etapa crucial donde las dependencias centrales del Ayuntamiento asumirán el liderazgo de las acciones operativas necesarias para cerrar los expedientes restantes.
Coordinación institucional y aplicación de garantías
Para alcanzar las cifras actuales, la Sindicatura coordinó esfuerzos con las direcciones de Desarrollo Urbano y Mantenimiento Urbano. Ambas dependencias emitieron convocatorias y sostuvieron mesas de diálogo con los representantes de las constructoras e inmobiliarias con el propósito de exigir el cumplimiento de sus responsabilidades legales.
Mientras que un sector importante de las empresas respondió positivamente a los llamados institucionales, en aquellos escenarios donde los desarrolladores hicieron caso omiso se procedió a solicitar la ejecución de las fianzas y garantías correspondientes para no afectar el patrimonio urbano.
Asimismo, la administración local identificó que ciertas exigencias normativas excedían las capacidades operativas de los particulares. Un caso emblemático fue la obligación de conformar los comités vecinales, una tarea que históricamente recaía sobre las empresas constructoras y que generaba cuellos de botella en la entrega final.
Ante esta situación, se promovió una modificación reglamentaria para transferir dicha atribución a la Dirección de Desarrollo Humano, bajo la premisa de que el gobierno municipal debe involucrarse de manera directa en las tareas sociales y facilitar el cierre de los procesos pendientes.
Una propuesta excepcional para el cierre de expedientes
Como parte de las acciones para dar fin a este rezago de hasta 15 o 20 años, la Sindicatura propuso un esquema extraordinario ante el Cabildo. La iniciativa contempla que el Ayuntamiento autorice un procedimiento especial para recibir y municipalizar aquellos complejos habitacionales que demuestren un avance mínimo del 90% en el cumplimiento de su infraestructura.
Este criterio especial evaluará componentes urbanísticos fundamentales tales como banquetas, áreas verdes, sistemas de alumbrado y demás obras indispensables para la habitabilidad de las zonas residenciales.
La funcionaria puntualizó que el paso del tiempo ha provocado la pérdida o extravío de actas y documentos oficiales, tanto en los archivos gubernamentales como en las propias oficinas corporativas, lo que complica la validación burocrática a pesar de que los servicios básicos, como el agua y la electricidad, operan con total normalidad desde hace años.
“Tenemos que ajustar a la realidad y auxiliarles”, declaró Olivia Franco al justificar la urgencia de implementar este mecanismo extraordinario que destrabe los trámites inconclusos.
La propuesta legal fue presentada formalmente a inicios de este año y se encuentra actualmente bajo dictamen en las Comisiones Unidas de Gobernación y Desarrollo Urbano. Se espera que en el corto plazo el proyecto sea sometido a la votación del Pleno del Ayuntamiento para su eventual aprobación definitiva.
