Mal educada: el proyecto literario feminista que desafía los cánones desde la periferia
Lo que en un inicio surgió como una alternativa para generar ingresos propios y responder a inquietudes académicas, hoy se ha convertido en un referente indispensable para la difusión de obras literarias creadas por mujeres. El proyecto, impulsado originalmente por Katya Vázquez mientras cursaba sus estudios de Sociología en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México, cuenta también con la participación de Antonia Irenn, quien se integró poco tiempo después. Tras seis años de resistencia continua, este espacio comercial y cultural se mantiene firme en su misión de visibilizar plumas que históricamente han permanecido fuera del canon tradicional.
De las plataformas digitales a las calles del oriente
La iniciativa despegó en el ámbito digital en abril de 2020, en el contexto más crítico de la emergencia sanitaria. A través de transacciones gestionadas mediante perfiles sociales, mensajería directa y alianzas con redes solidarias —como la Mercadita Feminista, iniciativas de empleo para mujeres, servicios de reparto en bicicleta y bazares independientes—, los fundadores lograron mantener a flote el negocio y cimentar una comunidad lectora especializada sumamente sólida.
El paso definitivo se dio en julio de este año, momento en el que abrieron las puertas de su primer establecimiento físico en la zona oriente de la capital del país. Cuando la propuesta comercial arrancó operaciones, conseguir títulos firmados por autoras latinoamericanas representaba un desafío mayúsculo debido a la escasez de ejemplares disponibles en el mercado nacional.
No obstante, el panorama editorial ha experimentado un cambio significativo impulsado por una mayor producción literaria femenina, tendencia de la cual este negocio forma parte activa. Este auge ha resultado fundamental para garantizar la viabilidad financiera del proyecto. Para sus creadoras, visibilizar la literatura escrita por mujeres es detonar el pensamiento crítico y acompañar procesos de aprendizaje y organización colectiva.
Un espacio de resistencia cultural y tejido comunitario
Lejos de funcionar únicamente como un punto de comercio tradicional, el establecimiento se define como un proyecto autogestivo de resistencia cultural enfocado en destacar la trascendencia de las escritoras. Mediante la organización periódica de círculos de lectura, presentaciones de libros, talleres formativos y diversas expresiones artísticas, el lugar fomenta el intercambio de ideas y fortalece la cohesión social en su entorno.
La decisión de instalarse en la alcaldía Iztapalapa, a minutos de la UAM-I, responde al objetivo de descentralizar la oferta artística y evitar que los residentes de zonas marginadas tengan que realizar largos trayectos para acceder a estos títulos. Este esfuerzo es valorado por los habitantes de la zona, quienes aplauden la llegada de una alternativa cultural indispensable fuera de los circuitos céntricos habituales.
Con el propósito de facilitar el acceso a la lectura a un sector más amplio de la población, el equipo implementó un sistema de financiamiento interno conocido como caja de ahorro. Este método permite seleccionar obras cada dos meses, cubriendo el costo en cuatro pagos quincenales para recibir el pedido una vez liquidada la totalidad.
Asimismo, los interesados pueden revisar el catálogo disponible mediante su portal en internet, plataformas digitales o aplicación de mensajería. El establecimiento ofrece opciones de entrega a domicilio mediante reparto ciclista en la Ciudad de México por 130 pesos, envíos nacionales por 150 pesos y cotizaciones especiales para el extranjero, además de puntos de entrega sin costo en la estación Chabacano del metro el primer y último sábado de cada mes.
