Impulsan iniciativa en el Congreso de Chihuahua para honrar la memoria del movimiento armado de 1965
Con el propósito de reconocer la profunda trascendencia política, social e histórica de un acontecimiento clave para la entidad, el poder legislativo local analiza una propuesta formal para enaltecer un suceso emblemático del siglo XX. La iniciativa busca que el recinto oficial de debates incorpore una mención especial dedicada a los hechos ocurridos en la región serrana.
Una página imborrable en la historia regional
La propuesta legislativa fue impulsada por el diputado Jaime Torres Amaya, representante del Grupo Parlamentario del Partido Acción Nacional. El documento plantea que el Congreso del Estado de Chihuahua inscriba con letras doradas en su Muro de Honor la leyenda “Guerrilla de Madera – 1965”, rindiendo así tributo a los actores que participaron en aquella confrontación.
Los antecedentes del caso se remontan al asalto al cuartel militar efectuado el 23 de septiembre de 1965 en el municipio de Madera. Dicha incursión armada estuvo a cargo del Grupo Popular Guerrillero, organización que contó con la participación destacada del profesor Arturo Gámiz García y del doctor Pablo Gómez Ramírez, acompañados por numerosos jóvenes procedentes del magisterio, el sector campesino y las aulas universitarias.
Causas sociales y consecuencias territoriales
De acuerdo con la exposición de motivos presentada ante el pleno, el surgimiento de esta insurrección armada no fue un hecho aislado, sino la respuesta a profundas problemáticas estructurales. Entre los factores desencadenantes se encontraban las severas desigualdades sociales, el despojo sistemático de los recursos forestales, la usurpación de predios ejidales y una constante represión política, todo ello tras haberse agotado infructuosamente los canales de diálogo institucional.
A pesar de que el movimiento fue disuelto militarmente en su momento, la iniciativa subraya que su legado trascendió como un símbolo perdurable de exigencia de justicia agraria y resistencia frente a los abusos de poder. Como efecto colateral de aquellos acontecimientos y de la presión social generada, el gobierno federal procedió a la expropiación y control de más de 261 mil hectáreas, superficie con la cual se constituyó el ejido forestal El Largo.
Un espacio para la memoria colectiva
Los promotores de la medida enfatizan que plasmar este episodio en el recinto legislativo no constituye una apología de la violencia, sino un acto de madurez cívica para reconocer un proceso fundamental en la evolución política chihuahuense. Asimismo, se argumenta que esta distinción permitiría rescatar del olvido oficial a diversas expresiones de protesta social que durante décadas permanecieron marginadas de la narrativa pública, otorgando visibilidad a quienes ofrendaron sus vidas en la búsqueda de equidad.
El proyecto legislativo cuenta con el respaldo institucional de diversos legisladores de la bancada panista. Entre los firmantes que avalan la propuesta se encuentran José Alfredo Chávez Madrid, Jorge Carlos Soto Prieto, Arturo Zubia Fernández, Carlos Alfredo Olson San Vicente, Edna Xóchitl Contreras Herrera, Joceline Vega Vargas, Roberto Marcelino Carreón Huitrón, Yesenia Guadalupe Reyes Calzadías, Carla Yamileth Rivas Martínez, Nancy Janeth Frías Frías, Saúl Mireles Corral e Ismael Pérez Pavía, quienes respaldan la necesidad de dignificar este capítulo histórico en el debate parlamentario actual.
