A ocho décadas de su fundación, los Cuerpos de Seguridad Auxiliares del Estado de México atraviesan por un proceso de renovación institucional que prioriza la dignificación de su fuerza operativa. Bajo la gestión actual, encabezada por Carlos Javier Álvarez Cárdenas, las demandas históricas de la plantilla laboral han comenzado a traducirse en acciones concretas y mediciones financieras estables.
Justicia salarial y protección para los elementos
Uno de los ejes centrales de esta reestructuración ha sido la aplicación de un incremento salarial del 56.39% dirigido específicamente al personal operativo de menor rango, como el puesto de Guardia “C”, estableciendo así tabuladores económicos más equitativos.
Asimismo, la institución implementó por primera vez una cobertura de 500 mil pesos en el seguro de vida destinado a guardias y vigilantes, protegiendo de manera financiera a sus familias ante contingencias por fallecimiento o pérdidas orgánicas.
En el rubro de salud, la infraestructura médica propia fue objeto de ampliación con la apertura de 12 consultorios y tres quirófanos especializados en procedimientos endoscópicos, además de reforzar la Unidad de Cuidados Intensivos y los servicios generales de la clínica institucional.
Saneamiento administrativo y homologación operativa
Las autoridades del organismo informaron sobre la liquidación de pasivos laborales con extrabajadores jubilados y la firma de acuerdos con instancias federales y estatales, como el SAT y el ISSEMyM, para solventar pasivos fiscales acumulados y garantizar prestaciones fijas como 40 días de aguinaldo y 25% de prima vacacional semestral.
En materia de profesionalización, la corporación logró certificar a más de 4 mil elementos mediante el sistema de la Red CONOCER de la SEP, consolidándose como la única policía auxiliar en el país con facultades directas para certificar a su propio personal en áreas de legalidad, táctica y derechos humanos.
Infraestructura tecnológica y certeza jurídica
La modernización también alcanzó los recursos materiales con la actualización del parque vehicular, la renovación del equipamiento táctico y la puesta en marcha de un Centro de Control, Comando, Comunicaciones, Cómputo y Simulador de Tiro.
Finalmente, la institución concretó el registro oficial de su marca ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial, blindando el uso de sus logotipos y emblemas corporativos, al tiempo que homologó las condiciones de contratación y prestaciones para el personal de nuevo ingreso en concordancia con los lineamientos de la administración estatal.
