Inconformidad en el partido guinda por designaciones clave
El ambiente político dentro del partido oficialista se ha calentado de manera considerable tras el anuncio de los nombramientos de coordinación territorial de cara a los próximos procesos electorales de 2027. Lejos de generar unidad, la selección de ciertos personajes ha provocado fricciones y cuestionamientos severos entre las bases partidistas, quienes consideran que estas decisiones contradicen los principios fundamentales del movimiento.
Las críticas se han concentrado principalmente en dos figuras femeninas cuyas trayectorias políticas y lazos familiares han encendido las alertas de los sectores más tradicionales del partido, generando un debate abierto sobre la congruencia en la selección de candidatos y la integración de actores provenientes de otras fuerzas políticas.
El pasado opositor de Beatriz Mojica en Guerrero
En el estado de Guerrero, la definición de la coordinación para encabezar los comicios por la gubernatura ha generado un fuerte rechazo. La elección ha recaído en una figura con un historial político fuertemente vinculado a corrientes de izquierda opositoras que históricamente confrontaron al actual movimiento gobernante, específicamente a través de su militancia previa en el extinto Partido de la Revolución Democrática (PRD).
Diversos sectores de la militancia guerrerense han recordado los posicionamientos críticos del pasado, donde se cuestionaba severamente la figura del fundador del movimiento, tachándole de posturas autoritarias. Para los inconformes, el cambio de bando responde más a la disolución de la alianza opositora y a la pérdida de registro de su antigua fuerza política que a una verdadera afinidad ideológica con la llamada transformación.
Asimismo, se ha puesto sobre la mesa la preocupación de que este tipo de nombramientos abra la puerta a la incorporación de cuadros políticos externos, relegando a quienes han acompañado al movimiento desde sus etapas fundacionales. Hasta el momento, las cúpulas dirigentes no han emitido posicionamientos que tranquidezcan a las bases inconformes ante este escenario.
La sombra del clan monrealista en Zacatecas
Por otro lado, la situación en territorio zacatecano tampoco está exenta de polémicas. Durante el anuncio oficial de la coordinación estatal para el periodo rumbo a 2027, las protestas y consignas de rechazo no se hicieron esperar, evidenciando una fractura profunda entre los distintos grupos de poder local.
El nombramiento ha sido interpretado por analistas y grupos internos como una estrategia para sortear las normativas internas relativas a la prohibición del nepotismo. Los vínculos familiares directos con el influyente clan que ha dominado la política de la entidad han generado suspicacias sobre la continuidad de una misma línea de influencia en la administración pública local.
Mientras los sectores desplazados intensifican sus reclamos y señalan irregularidades en los procesos internos de medición, la dirigencia nacional enfrenta el reto de apaciguar los ánimos en dos entidades federativas estratégicas, donde la cohesión partidista será determinante para mantener el control político en los próximos años.
