Una jornada laboral que transcurría con normalidad en el municipio de Valle de Chalco terminó en una tragedia irreparable para una familia trabajadora, luego de que un repartidor de la empresa Bonalife perdiera la vida a causa de una bala perdida. El fatídico suceso se desencadenó durante un violento ataque armado directo contra el conductor de un automóvil particular.
Ataque armado en plena vía pública
De acuerdo con los reportes preliminares y los testimonios recabados en el lugar de los hechos, la agresión armada tuvo lugar cuando los tripulantes de una camioneta tipo Jeep Patriot de color blanco interceptaron un vehículo de color negro que circulaba por la zona. Sin mediar palabra, los presuntos sicarios abrieron fuego en repetidas ocasiones contra el automóvil, desatando el pánico entre transeúntes y automovilistas que transitaban por el sector.
Las detonaciones de arma de fuego resonaron durante varios segundos, convirtiendo una vialidad concurrida en una escena de terror. El objetivo principal de los agresores era el conductor del coche negro, quien recibió múltiples impactos de bala que le provocaron heridas de gravedad de manera instantánea.
Víctima colateral: un repartidor inocente
Sin embargo, la violencia desmedida de este ajuste de cuentas cobró una vida totalmente ajena al conflicto. El trabajador de Bonalife, quien se encontraba desempeñando sus labores cotidianas de reparto en el área, quedó atrapado en la línea de fuego. Una de las balas perdidas disparadas por los atacantes impactó de lleno en su anatomía, derribándolo sobre el pavimento.
Testigos presenciales señalaron que el joven repartidor quedó tendido junto a su unidad de trabajo. A pesar de los esfuerzos de quienes presenciaron el ataque por auxiliarlo y solicitar el apoyo urgente de los servicios de emergencia, los paramédicos que arribaron al sitio confirmaron que ya no contaba con signos vitales debido a la gravedad de la lesión.
Movilización policíaca e investigaciones en curso
Tras el reporte de la balacera, elementos de la policía municipal y estatal se desplazaron de inmediato para acordonar la escena del crimen y preservar los indicios balísticos que permitan esclarecer los hechos. Asimismo, se implementó un operativo de búsqueda en las inmediaciones para dar con el paradero de los responsables, quienes lograron escapar a bordo de la camioneta Jeep Patriot blanca con rumbo desconocido.
Personal de la fiscalía general de justicia del estado se presentó en el lugar para realizar el levantamiento de ambos cuerpos e iniciar la carpeta de investigación correspondiente. Este nuevo episodio de violencia extrema vuelve a poner sobre la mesa la vulnerabilidad de la ciudadanía ante el creciente número de agresiones perpetradas por grupos armados en zonas urbanas del Estado de México.
