Una alternativa hídrica ante la crisis en el sector agropecuario
Frente al panorama crítico que amenaza con la suspensión definitiva de las actividades de cultivo y los problemas de abastecimiento que ponen en riesgo a más de 100 mil hectáreas productivas en la zona centro-sur del estado, las autoridades locales buscan soluciones urgentes. Jesús Valenciano, presidente municipal de Delicias, puso sobre la mesa una propuesta innovadora: canalizar el recurso hídrico acumulado en los yacimientos subterráneos de la mina de Naica, una reserva líquida cuyo volumen total se equipara con el almacenamiento de la emblemática presa La Boquilla.
Durante una intervención mediática, el edil detalló que este plan estratégico no requiere de desembolsos millonarios ni de obras de infraestructura excesivamente complejas. De acuerdo con su perspectiva, el proyecto es viable si se combinan dos factores fundamentales: una aportación financiera reducida y un ajuste tarifario especial por parte de las instancias suministradoras de energía, permitiendo que el complejo minero cobre la electricidad bajo la tarifa agrícola y no mediante la categoría industrial.
Viabilidad técnica y condiciones ambientales
El diseño logístico planteado por el munícipe contempla el traslado del líquido a través de un sistema de conducción por gravedad que recorrería una distancia aproximada de 30 kilómetros hasta conectar directamente con el vaso de almacenamiento de la presa Las Vírgenes, optimizando de esta manera los costos de operación y evitando el uso de sistemas de bombeo costosos.
Asimismo, el alcalde enfatizó que este recurso mineralizado cumple con los estándares necesarios para su aprovechamiento en el campo, descartando cualquier peligro ecológico en la zona. Valenciano aseguró que el agua de Naica no representa riesgo ambiental y funcionaría para uso agrícola, aunque no para consumo humano.
Factores agravantes y llamado a la coordinación estatal
Más allá de la escasez derivada de la falta de precipitaciones, el edil advirtió que existen problemáticas conexas que aceleran el deterioro de las cuencas hidrológicas en el territorio chihuahuense. En este sentido, denunció que la tala clandestina en la sierra agrava la crisis hídrica y criticó que las autoridades federales no verifiquen el origen de la madera en los retenes.
Para frenar el impacto negativo en el campo, el presidente municipal externó su respaldo y optimismo hacia la administración estatal. El alcalde confió en que la gobernadora Maru Campos y el secretario Mauro Parada impulsen una acción concreta con los agricultores, consolidando un frente común que permita garantizar el futuro de la seguridad alimentaria en la región.
