La violencia vuelve a golpear al sector del transporte público en el Estado de México. En fechas recientes, el propietario de una unidad perteneciente a la Ruta 9 fue privado de la vida mediante un ataque armado perpetrado por presuntos sicarios en el municipio de Tultitlán, un suceso que ha generado profunda preocupación entre los operadores y concesionarios de la región mexiquense.
Ataque directo en vialidad del municipio mexiquense
De acuerdo con los primeros reportes policiales recabados en el lugar de los hechos, la agresión ocurrió cuando la víctima se encontraba en las inmediaciones de su zona de trabajo. En ese momento, sujetos armados a bordo de una motocicleta interceptaron al transportista y le dispararon en repetidas ocasiones a corta distancia, impactándolo de manera directa en órganos vitales antes de que pudiera recibir auxilio.
El estruendo de las detonaciones alertó de inmediato a vecinos, transeúntes y otros operadores de rutas cercanas, quienes solicitaron el apoyo urgente de los cuerpos de emergencia y de seguridad pública a través de las líneas de atención ciudadana. Pese a la pronta movilización de los cuerpos de rescate, los paramédicos que arribaron al sitio únicamente pudieron confirmar que el hombre ya no contaba con signos vitales debido a la gravedad de las heridas.
Despliegue operativo y ausencia de detenidos
Tras confirmarse el homicidio, elementos de la policía municipal y estatal implementaron un operativo de búsqueda en las inmediaciones para dar con los responsables, quienes lograron escapar a toda velocidad aprovechando el tráfico y las rutas de salida que ofrece la demarcación tras cometer la agresión armada.
La zona quedó bajo un fuerte resguardo preventivo por parte de las fuerzas del orden a la espera de los servicios periciales, con el objetivo de preservar todos los indicios balísticos y evidencias que permitan esclarecer el móvil de este crimen violento.
Inician las indagatorias ministeriales
Minutos más tarde, personal de la fiscalía general de justicia de la entidad se presentó en el escenario del crimen para realizar el levantamiento del cuerpo y dar inicio formal a la carpeta de investigación correspondiente. Los peritos recabaron diversos casquillos percutidos y tomaron testimonios clave entre los testigos presenciales.
Hasta el momento, las autoridades no han descartado ninguna línea de investigación, aunque el modo de operar —caracterizado por un ataque directo perpetrado por sicarios en motocicleta— apunta de manera preliminar hacia un posible ajuste de cuentas o una extorsión en contra del sector transportista, una problemática que las corporaciones de seguridad locales buscan frenar mediante operativos de vigilancia reforzados en los principales derroteros del territorio mexiquense.
