Un foro internacional con la figura de Federico García Lorca de fondo
La residencia oficial de la alcaldía neoyorquina, Gracie Mansion, ha acogido un encuentro internacional bajo el lema La Economía para la mayoría. El evento reunió a líderes progresistas de distintos puntos del globo para debatir sobre modelos alternativos de desarrollo en un contexto global marcado por la incertidumbre y las tensiones geopolíticas.
El alcalde de la ciudad, Zohran Mamdani, abrió la sesión recordando al poeta granadino Federico García Lorca y su estancia en Manhattan entre 1929 y 1930. Utilizó la obra del autor para trazar un paralelismo entre el periodo de entreguerras y el actual clima de polarización, destacando la vigencia de defender los derechos sociales frente al avance del autoritarismo y el aislamiento.
Defensa del modelo económico español
Por su parte, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, aprovechó su intervención para poner en valor los resultados de la gestión de la coalición progresista. Defendió que la justicia social actúa como un motor del desarrollo y no como un obstáculo, señalando que la ciudadanía evalúa las políticas a través de cuestiones cotidianas como el acceso a la vivienda y la capacidad de llegar a fin de mes.
Sánchez destacó las cifras macroeconómicas del país, afirmando que España es una de las economías avanzadas que más rápido crece, con el desempleo en su nivel más bajo en casi dos décadas y unos índices de desigualdad en mínimos históricos desde 2008. Asimismo, defendió el papel positivo de la inmigración en la sostenibilidad del Estado de bienestar y el crecimiento cultural y económico.
Aviso ante el auge de los extremismos
En la misma línea, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, vinculó la estabilidad económica con la seguridad internacional y advirtió sobre las consecuencias de los conflictos bélicos en el coste de la vida familiar. Costa señaló que las crisis energéticas y los frentes abiertos a nivel global repercuten de manera directa en la economía doméstica.
Costa alertó de que el malestar ciudadano erosiona la confianza en las instituciones democráticas, allanando el terreno para fuerzas políticas que explotan la división social. Para combatir esta deriva, el dirigente europeo subrayó la necesidad de centrar las políticas públicas en el bienestar general y el respeto al derecho internacional.
Para cerrar el encuentro, Sánchez sintetizó el espíritu de la cumbre lanzando un mensaje directo sobre el impacto de sus políticas: “Por eso nos temen los poderosos: porque día tras día demostramos que existe otro camino posible y que funciona”. Los líderes coincidieron en la urgencia de consolidar sociedades cohesionadas donde el progreso beneficie a la mayoría de la población.
