Consternación por el hallazgo de una pareja con heridas de bala en Axapusco
Una intensa movilización de los cuerpos de seguridad se registró en las últimas horas en el territorio mexiquense tras el descubrimiento de los cuerpos sin vida de una pareja que había sido reportada como desaparecida apenas un par de días atrás. Los primeros reportes apuntan a un contexto de extrema violencia que ha encendido nuevamente las alertas entre los colectivos de protección a la mujer y la ciudadanía en general.
Hallazgo en la carretera México-Tulancingo
El cuerpo de la joven, identificada preliminarmente como Joselyn, fue localizado a un costado de la carretera federal que conecta a México con Tulancingo, específicamente dentro de la jurisdicción del municipio de Axapusco. De acuerdo con las autoridades ministeriales encargadas de las primeras diligencias, la víctima presentaba impactos de arma de fuego en la cabeza, lo que evidencia un ataque directo perpetrado con alto nivel de letalidad.
La desaparición de la joven se había convertido en motivo de angustia para sus familiares desde hacía dos días, fecha en la que salió en compañía de su novio sin imaginar el fatal desenlace que les esperaba. La noticia de su localización conmocionó profundamente a sus allegados, quienes seguían su rastro mediante redes sociales y reportes oficiales.
El cuerpo de su pareja localizado en un punto distinto
En un hecho que complica las líneas de investigación iniciales, el cuerpo sin vida del novio de la joven fue hallado horas más tarde en otro punto geográfico distinto al lugar donde se ubicó a la víctima. Las autoridades ministeriales y los peritos de la fiscalía estatal ya analizan la correlación entre ambos crímenes para determinar si se trató de una agresión coordinada o si existen otros factores detrás de este doble homicidio que ha sacudido a la región.
Por su parte, la fiscalía local ha abierto una carpeta de investigación bajo los protocolos correspondientes para esclarecer los hechos y dar con el paradero de los responsables. Las indagatorias continúan su curso mientras la sociedad exige justicia y mayor seguridad ante la creciente incidencia de delitos de alto impacto en las zonas limítrofes del Estado de México.
