La ansiada reposición del emblemático espacio para patinadores ubicado en el centro de la capital mexicana enfrenta demoras imprevistas. Aunque la administración local dispone de los fondos necesarios para ejecutar los trabajos, las autoridades capitalinas confirmaron que el inicio material de las labores se ha pospuesto debido a la tramitología pendiente que debe solventar la compañía encargada del diseño técnico.
Trámites burocráticos aplazan el inicio de las obras
Durante un encuentro con medios informativos, el titular de la Secretaría de Obras y Servicios (Sobse), Raúl Basulto, detalló que el proyecto se encuentra momentáneamente detenido porque la firma norteamericana seleccionada por los propios colectivos juveniles, California Skateparks, todavía debe cumplir con diversos requisitos legales y normativos exigidos para intervenir en proyectos de infraestructura pública.
A pesar de este obstáculo burocrático, el funcionario aclaró que la dependencia a su cargo mantiene una mesa de trabajo permanente para asesorar y agilizar los requerimientos de la corporación extranjera. La meta institucional proyectada por el gobierno local es que la fase de solventación documental concluya durante el transcurso del mes de octubre, lo que permitiría formalizar los contratos públicos correspondientes de manera inmediata.
Sobre este panorama, la jefa de Gobierno, Clara Brugada, señaló de manera enfática durante la conferencia: “Si se resuelve, adelante. Ojalá se resuelva lo más pronto posible”.
Un diseño consensuado y validado por la comunidad
A pesar de la pausa administrativa, el desarrollo del proyecto no está en cero. El titular de la Sobse indicó que ya se cuenta con una primera imagen conceptual del nuevo complejo deportivo, misma que fue sometida a revisión y recibió el visto bueno por parte de los jóvenes patinadores que participan activamente en el seguimiento de la obra urbana.
Cabe recordar que la estructura original fue derribada en mayo de 2026 como consecuencia directa de las intervenciones de modernización emprendidas sobre la Calzada de Tlalpan, las cuales contemplan la edificación de un parque elevado en esa transitada zona urbana.
Desde el momento en que se anunció la demolición, la administración central aseguró que el deportivo sería repuesto en la misma ubicación geográfica para garantizar la continuidad de las actividades de los deportistas urbanos. En aquel momento, los colectivos juveniles insistieron en la contratación de la misma agencia estadounidense que proyectó el sitio original para asegurar los estándares técnicos adecuados.
Antecedentes del espacio deportivo
El complejo original, conocido formalmente como el skatepark Barrio San Antonio, abrió sus puertas al público en 2017. Su creación obedeció a un esfuerzo conjunto coordinado entre la administración local, el Fideicomiso Centro Histórico de la Ciudad de México y la marca deportiva Nike SB.
El propósito inicial de aquella intervención consistió en rescatar un terreno en condiciones de abandono ubicado en la colonia Tránsito, transformándolo en un punto de encuentro seguro para la juventud y la promoción de disciplinas alternativas. Para el año 2018, el citado fideicomiso lo catalogó oficialmente como la primera pista especializada de su tipo en el corazón de la capital, destacando su impacto positivo en el tejido social y la apropiación del espacio público.
